MUNICIPAL
Campofrío tiene proyecto básico y dos meses más para demoler
Para dejar limpia la parcela necesitan derribar soleras y zapatas y han necesitado tramitar una ampliación de la autorización de derribo

La demolición se prolonga para eliminar todos las estructuras propias de la cimentación.-ISRAEL L. MURILLO
La empresa Campofrío tiene por delante dos meses para completar las tareas de demolición para levantar soleras y zapatas, esas estructuras que forman parte de la antigua cimentación de la factoría ubicada en la calle La Bureba. Ayer la Comisión municipal de Licencias daba el visto bueno a esta ampliación de las tareas de derribo que están presupuestadas en 348.000 euros. A la vez, se aprobaba el proyecto básico de la nueva planta que contempla la edificación de seis edificios sobre una superficie de 100.000 metros cuadrados y un presupuesto de inversión de 114 millones de euros.
La concejal en funciones de esta área, Dolores Calleja, explicaba ayer que la empresa irá concluyendo el proyecto de ejecución a la vez que terminan con la parte de demolición que queda por lo que cree posible, a la vista del trabajo que están desarrollando, que este verano tengan redactado el proyecto de ejecución de la planta al que va asociado, de aprobarse, la autorización de inicio de obra. «El proyecto básico es muy detallado y si se desarrolla conforme al presentado en esta primera fase no van a tener ningún problema de cara a esa siguiente aprobación», comentaba. Otro trámite que tiene que ir avanzando el equipo técnico de Campofrío, a la vez que se trabaja en el proyecto de ejecución, es la solicitud de la autorización ambiental ante la Junta, que deben cursarlo para el momento del inicio de los trabajos. La edil aseguraba que los responsables de la firma están trabajando con la misma celeridad con la administración regional para solucionar estos trámites e inaugurar la factoría hacia finales de 2016.
Por otro lado, la de ayer, que fue una de las comisiones de Licencias con más puntos en el orden del día de los últimos meses, tramitaba también el proyecto de demolición de una vieja nave, ubicada entre las calles Hospital Militar (en las traseras de la iglesia de la Merced) y San Ignacio de Loyola. El proyecto ha sido presentado por la empresa Raimconsa y lleva asociado el proyecto básico y de ejecución para la construcción en ese espacio de 15 viviendas con garajes y locales comerciales. La empresa constructora dispone de la autorización para el inicio de las obras de edificación una vez que se proceda al derribo de las instalaciones que quedan. El plazo de ejecución previsto es de 13 meses y la inversión asociada es de 900.000 euros.
La edil de Licencias precisaba que se trata de un proyecto relevante por lo que significará de actividad económica en el sector de la construcción ya que todavía son escasos los proyectos de este tipo que se van desarrollando en la ciudad.
La comisión de Licencias trataba otros asuntos de importancia como es la autorización de las obras de la segunda fase de la construcción de la iglesia que se está edificando en el entorno de Cellophane, en la calle Luis Rodríguez Arango. Además, la empresa Lidl ha tramitado también el proyecto básico y de ejecución de un nuevo supermercado que se ubicará en la calle Cascajera. La ejecución de esta obra conllevará una inversión de 840.000 euros y este nuevo supermercado estará construido en el plazo de 12 meses desde que inicien las obras.