Mexicanos y chinos controlan el 100% de Campofrío Food Group
La última reunión de accionistas se saldó con la amortización a propietarios minoritarios

ISRAEL L. MURILLO-
La reconstrucción de Campofrío sigue sus tiempos pero el control de la fábrica de origen burgalés que inaugurará las nuevas instalaciones de la calle la Bureba en el último trimestre de 2016 tendrán acento mexicano y chino. Las compañías Sigma y la china WH Group, antes Shuanghui, proceden, hasta el próximo 13 de junio, a abonar la amortización de las participaciones de accionistas minoritarios en la compañía de origen burgalés. De esta manera el grupo empresarial, creado por las dos compañías que protagonizaron hace un año una Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA) sobre Campofrío, Sigma WH Food Europe es propietario del accionariado del grupo cárnico tras la junta de accionistas celebrada el pasado 14 de junio en el que se acordó reducir el capital social de la empresa en 1,04 millones de euros mediante la amortización del mismo valor de acciones. Una medida anunciada en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) el pasado 10 de abril y que permite que Sigma cuente con una participación del 62,37% de la sociedad y el grupo chino se alce con el 37,63% restante.El objetivo de esta medida, según reflejaba El Economista y Europa Press el pasado 19 de mayo, fue devolver el valor de las aportaciones a dichos accionistas, con cargo a reservas de libre disposición y exclusión del derecho de oposición de acreedores. Esta acción final de la oferta de adquisición cerrada el 9 de junio de 2014, deja el capital social de la cárnica en 101,17 millones de euros, representado por el mínimo número de acciones de un euro de valor nominal cada una de ellas.Estos cambios accionariales no afectan a la posición de Pedro Ballvé quien ya vendió sus participaciones en febrero de 2014 a cambio de ser socio inversor de la firma mexicana. De esta manera se acordó su papel de presidente del consejo de administración durante, al menos, cinco años, en el que continua. Por otro lado, se refuerza la posición del CEO de la firma, Fernando Valdés.Ambos han liderado la difícil tarea de sobreponerse al incendio que calcinó la planta de La Bureba el pasado 16 de noviembre. Más de medio año después del siniestro, se ha empezado desescombrar la cimentación de la vieja fábrica. Al mismo tiempo se trabaja contrarreloj para empezar este mismo verano las obras de la que será la nueva fábrica. Durante los próximos dos meses la empresa completará las tareas de demolición para levantar soleras y zapatas, estructuras de la vieja fábrica. El pasado martes el Ayuntamiento aprobó el proyecto básico del nuevo proyecto y mientras se finiquita la demolición se presentará el proyecto de ejecución para empezar a escribir el futuro.Durante todo este proceso de levantarse de sus cenizas, el grupo ha realizado las acciones necesarias para poder recuperar su posición en el lineal del supermercado. Han logrado recuperar las 60.000 toneladas de producción de la fábrica burgalesa mediante la derivación de producción a sus plantas en España y Europa pero también acudiendo a la otras empresas del sector.