La plantilla de Bridgestone convoca 11 días no consecutivos de huelga
Culpan a «una mala planificación» los cinco días de flexibilidad impuestos, cuya víspera marcará la jornada de paro / La dirección argumenta que «es un requerimiento de producción de Europa»

Los paros arrancarán el lunes y será la primera huelga en la planta burgalesa desde hace 15 años.-RAÚL G. OCHOA
Si el diálogo no fructifica, los 15 años sin huelga de trabajadores de Bridgestone llegarán a su fin. Los trabajadores han constituido un comité de huelga (integrado por UGT, CCOO y SITB-USO) que iniciará paros no consecutivos de 11 días desde el 8 de junio hasta diciembre en los cinco turnos de trabajo existentes. Los paros se realizarán en el día previo a la jornada añadida de trabajo. Muestran así su frontal oposición al incremento de carga de trabajo de cinco días «impuesto por la empresa saltándose el convenio, algo que no es la primera vez que sucede», explicó al respecto el representante de USO en el Comité de Huelga, Juan Carlos López. Aclarán que ésta es una medida que se debe a «una mala planificación del trabajo que puede afectar a todas las plantas de la compañía en España (Cantabria y País Vasco)». Argumentan que si la capacidad total de la planta son 28.000 cubiertas al día, hasta el mes de abril no se ha llegado al tope al no superar las 23.000. Desde la compañía en Burgos apuntan que la necesidad de ampliar estas jornadas de trabajo viene dada por el grupo en Europa. «Esta medida obedece a los requerimientos del grupo en cuanto a producción», señaló el responsable de recursos humanos de la planta de Bridgestone en Burgos, Diego Miñón. Asegura, al contrario de lo que argumentan las fuentes sindicales, que «lo que se propone aplicar está firmado por los sindicatos y la empresa en la negociación del convenio colectivo». Considera que el proceso se ha seguido con «transparencia y diálogo durante la última semana» por lo que lamenta la amenaza de huelga.Tanto al dirección de la empresa como los empleados se manifiestan a favor del diálogo. Pero el comité de empresa, que ya ha judicializado el conflicto laboral, aseguró que ayer tuvieron la primera cita de conciliación en el Servicio de Regional de Relaciones Laborales (Serla) «en el que la empresa ni siquiera se presentó». También se interpuso denuncia ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), al ser un conflicto que afecta a centros en diferentes puntos del país. De no llegar a un acuerdo la denuncia se cursaría en la Audiencia Nacional.Aunque desde los sindicatos apuntan, pese a convocar los paros desde el próximo lunes, que «estamos abiertos a la negociación, ahora la pelota está en el tejado de la empresa, si se frena la jornada de flexibilidad, la huelga se desconvocará», afirma López. Aunque los trabajadores aclaran que «no es una huelga por el convenio sino porque se lo han saltado», hay que recordar que fue una firma difícil. Tras dos años de gestiones se firmó sobre la bocina del descuelgue salarial. Entonces se acordó una congelación del sueldo hasta 2015, un 7% menos en pluses y congelación de la antigüedad entre 2014 y 2018, entre otras medidas.