NUEVA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES
Los nuevos retos de Atapuerca
Mañana arranca la campaña de excavaciones, que volverá a ser de seis semanas

Miembros del equipo de investigación trabajan en los yacimientos en una de las campañas pasadas.-ISRAEL L. MURILLO
Los primeros trabajadores del Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA) llegarán mañana para acondicionar los espacios de trabajo en los diferentes yacimientos. El paso previo que avanza que el martillo volverá a sonar en la sierra burgalesa en esa búsqueda constante del pasado más remoto de Europa. De esta manera, tras verse reducida la capacidad de trabajo de campo en tiempo y personal como consecuencia de la crisis, vuelve a ser un trabajo de seis semanas y 200 investigadores 50 del equipo habitual y 50 colaboradores diferentes por cada una de las tres quincenas. Proceden del Centro Mixto (Instituto Salud Carlos III y Universidad Complutense de Madrid) de Evolución y Comportamiento Humanos de Madrid, el Instituto de Paleoecología y Evolución Social (Iphes) de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh) de Burgos, la Universidad de Burgos y la Universidad de Zaragoza.Los primeros investigadores llegarán el martes aunque no en todos los yacimientos el trabajo se mantendrá durante mes y medio. Empezarán por los tres yacimientos de Trinchera del Ferrocarril que son Dolina, con dos niveles de trabajo, Galería y Sima del Elefante y en la cueva de El Mirador. Ya en el mes de junio se abrirá el trabajo en el yacimiento al aire libre Fuente Mudarra, el lavadero del río Arlanzón y el complejo de Cueva Mayor integrado por Portalón, Galería de las Estatuas y Sima de los Huesos.Esta campaña será de continuidad en lo que se refiere a la estrategia de los yacimientos pero se trabajará en afinar las dataciones de los diferentes niveles. «Haremos mucho trabajo de geocronología para conocer mejor los diferentes yacimientos para dejar definidos los niveles», resumía recientemente uno de los codirectores de Atapuerca, José María Bermúdez de Castro. Insistía en que este año será importante para «conocer mejor las entradas de los diferentes yacimientos y hacer un catálogo de todos ellos para el futuro». Se trata de pruebas y prospecciones geofísicas que tratarán de conocer mejor los yacimientos de la parte superior del complejo.El análisis de la parte baja de Dolina realizados el año pasado dejaron abierto un nuevo reto. Se descubrió que había 10 metros más de sedimento que en las dataciones dio la gran sorpresa, estaba por debajo del subcron Olduvai. Es decir que esos sedimentos tienen más de 1,7 millones de años. Eso supone que Atapuerca tiene cronologías africanas. Pero en esos niveles Dolina, ni los yacimientos de este nivel, estaban abiertos o libres de agua y por tanto es imposible q estuvieran ocupados en esas fechas. Así las cosas, solo queda buscar por los yacimientos superiores. Esto obliga al equipo a analizar áreas de la sierra como el valle de la Cantera de las Torcas o el de la Propiedad donde están el penal o cueva fantasma aunque en esta última se han detectado problemas para excavar.En el resto de yacimientos se persiguen objetivos similares. Entre el nivel superior de Dolina (TD10), Galería y Sima de los Huesos tratarán de reconstruir la forma de vida de la tribu de Miguelón de quienes seguro que aparecerán nuevos fósiles humanos ya que ahí están enterrados hasta 28 individuos muy fragmentados. En Sima del Elefante, donde están los niveles más antiguos en excavación, finalizarán el área donde aparecieron los fósiles humanos más antiguos (1,2 millones de años) para adentrarse en una zona inferior con más de 1,5 millones de años y donde en 2013 apareció un arcaico cuchillo. En Portalón y Mirador se trabaja en los niveles más modernos del Neolítico mientras que en Galería de las Estatuas y Fuente Mudarra se busca el rastro dejado por los neandertales. En el primer yacimiento se excava su vida en cuevas con un hogar, y su área de acción en el segundo yacimiento en el exterior. En definitiva más tiempo y más investigadores para seguir descubriendo el pasado más remoto que se esconde en Atapuerca.