INFRAESTRUCTURAS / ANIVERSARIO DE LA INAUGURACIÓN DE VILLAFRÍA
De los fastos de la inauguración a un presente con los pies en la tierra
Hoy se cumplen siete años desde que un día de San Fermín de 2008 la ministra de Fomento, entonces la socialista Magdalena Álvarez, inauguraba por todo lo alto el aeropuerto

En los primeros meses operaron dos compañías desde Villafría: Air Nostrum y Lagun Air.-ISRAEL L. MURILLO
Un día de San Fermín de hace siete años se inauguraba el aeropuerto de Villafría con uno de esos actos oficiales de los que hay pocos a lo largo del año. El 7 de julio de 2008, la entonces ministra de Fomento, la socialista Magdalena Álvarez, inauguraba esta infraestructura, en la que se invirtieron 45,6 millones de euros, afirmando que este era un aeropuerto estratégico, «clave» para el norte de España.
Siete años después, hoy, 7 de julio de 2015, la situación es conocida. El 27 de junio despegó el último vuelo comercial, de la operativa estival. El aeropuerto está despejado también de vuelos regulares desde que Air Nostrum dejó Burgos el pasado mes de abril, con el único destino que mantenía la periocidad: Barcelona.
La hemeroteca ayuda a contextualizar los acontecimientos vividos desde aquel julio de 2008, cuando un día 3 inauguraba las instalaciones un jet privado, y el 10 de julio salía el primer avión comercial hacia Palma de Mallorca. Hoy las instalaciones aeroportuarias están abiertas para esos vuelos privados, sin embargo, habrá que ver si Villafría es capaz de atraer alguna nueva compañía interesada en hacer uso de estas infraestructuras, financiadas con decenas de millones de dinero público.
Cuando el aeropuerto se estrenaba eran dos las compañías que anunciaban su presencia en Burgos. Air Nostrum y Lagun Air, esta última una empresa de capital regional, que mantuvo la actividad hasta octubre de 2008. La experiencia con aquella operadora que, a los pocos meses desapareció de los aeropuertos de Castilla y León, se ha repetido hasta en otras dos ocasiones en apenas estos siete años de vida del aeropuerto. Tras Lagun Air, en Burgos se asistió a la caída y cierre de Good Fly, tras dos veranos operando (2012 y 2013) y este mes de junio se ha vivido una situación similar con León Airlines.
El futuro de Villafría es todavía una incógnita cuando está por ver si quiera si el consorcio para la promoción de esta infraestructura sigue o no adelante bajo esa fórmula. En la actualidad está participado por Diputación y Ayuntamiento, aunque hubo un tiempo en el que la Junta de Castilla y León sumaba recursos. Ahora mismo todo está en cuestión y, en pocas semanas, en una próxima reunión se decidirá el camino a seguir.
Los responsables de los principales partidos son partidarios de mantener el uso de las instalaciones, una cuestión que depende básicamente de Aena, del Ministerio de Fomento. La pretensión es seguir sacando partido a esta infraestructura ya que un posible cierre significaría que los más de 45 millones invertidos en las obras irían a la basura. En el Ayuntamiento se han pronunciado sobre su continuidad, sobre la necesidad de buscar un nuevo futuro, tanto el equipo de Gobierno, como Daniel de la Rosa (PSOE), Vicente Marañón (Ciudadanos) y Javier Gil (Imagina). También el líder regional de los socialistas, Luis Tudanca, ha insistido que es necesario contar con un plan estratégico para los cuatro aeropuertos de la región, tocados por su falta de viabilidad. La cuestión que se pone en duda es la política de los vuelos subvencionados, que ya casi nadie defiende en el panorama político y menos los partidos de la oposición en representados en el Ayuntamiento (PSOE, Imagina y C’s).
Los fastos de aquella inauguración, en un día de San Fermín, muestran otra realidad muy diferente, la de la España de 2008, cuando todavía la crisis no se había presentado en toda su crudeza. En aquella época se hablaba de que la inauguración del aeropuerto de Burgos era un «hito» y un ejemplo del «proceso modernizador» que se vivía en la provincia y en Castilla y León. Álvarez, a quien le tocó protagonizar aquel momento, ponía de relieve que Burgos se sumaba a las ciudades comunicadas vía aérea y habló de que los aeropuertos «contribuyen al desarrollo económico» de las ciudades y «a la creación de empleo». Aquel optimismo inicial quedó diluido por la realidad aplastante de la crisis económica.
Los representantes políticos paseaban con la cabeza alta por Villafría. La ministra aseguraba que estaba en un «aeropuerto moderno y funcional que responde a las necesidades y a las aspiraciones de los burgaleses». Hoy, 7 de julio, ninguna autoridad paseará por esta infraestructura ni por su terminal de pasajeros, que casi no ha dado tiempo ni a que se desgaste.177.076 pasajeros en siete añosLos pasajeros no dejaron de crecer año a año entre 2008 y 2011. Se partía de cero y la oportunidad de volar sin salir de la provincia era de interés para los usuarios. La conexión regular con Barcelona tenía su público y el aeropuerto llevaba viento de cola, el más favorable. Fueron unos pocos años de bonanza, hasta que en 2012 el número de pasajeros cayó un 40% con respecto al año anterior. Ya nunca más se lograron las cifras de aquellos inicios con el récord de más de 35.000 usuarios anuales que se alcanzó en 2011.
Las estadísticas de AENA muestran que hasta mayo de este año 2015 han volado desde Villafría un total de 177.076 pasajeros. Esta cifra está muy lejos de las previsiones con las que se puso en marcha la infraestructura. En 2001 se dio a conocer un plan director de Villafría, mucho antes de que comenzasen a operar vuelos desde Burgos, en el que se hablaba de un público potencial de 100.000 pasajeros anuales.
El año más fructífero para el aeropuerto burgalés fue 2011 con un total de 35.447 pasajeros. En el año de su inauguración, en 2008, y teniendo en cuenta que solo se registraron operaciones desde julio hasta diciembre se alcanzó un total de 13.037 pasajeros. Al siguiente, 2009, el porcentaje de usuarios se incrementó en un 112%, con 27.712 pasajeros. El 2010 fue otro buen año para Villafría, los usuarios siguieron creciendo, en este caso un 21,2% con respecto a la anualidad anterior. Se alcanzó el total de 33.595 pasajeros.
Inicio del declive
El año 2012 marcó el inicio del declive cuando se perdieron el 40% de pasajeros con respecto a 2011 y se registraron peores datos que en 2009 con un total de 21.053 pasajeros. En 2013 la caída porcentual fue del 10% con 18.905 usuarios y en 2014 se apreció un incremento, después de un verano intenso, con 21.574 pasajeros. En lo que va de año, y a pesar de que en 2014 Villafría consiguió ser puesto fronterizo Schengenn y se abrían nuevas oportunidades de negocio que nunca llegaron a concretarse en vuelos comerciales a lugares como Londres o Marruecos, han volado un total de 5.753 personas.