TROTABURGOS / NEILA
Paraíso natural para los sentidos
Al fondo de un valle, a los pies de la sierra a la que da nombre, de la Demanda y el Urbión, se ubica esta villa rica por su entorno y patrimonio

Vista aérea de las lagunas glaciares, emblema de la villa de Neila.-ECB
Las lagunas glaciares son el emblema de una localidad ubicada en pleno corazón de la Sierra de la Demanda. Pero tan solo representan una pequeña parte del ingente patrimonio turístico, paisajístico, arquitectónico y cultural que atesora la villa.
Neila es un municipio de la comarca de Alta Sierra de Pinares, situada a 96 kilómetros de la capital de la provincia. Se encuentra en la Sierra a la que da su nombre, entre la Demanda y Urbión, dentro del Macizo Ibérico. La villa se emplaza en el fondo de un valle, a 1.163 metros sobre el nivel del mar y esta situada en la confluencia de las provincias de Burgos, Soria y La Rioja.
Se trata de un núcleo de población típicamente serrano que supone un compendio de arquitectura popular tradicional, rodeado de altas montañas y con innumerables posibilidades excursionistas.
Se divide en tres barrios: San Miguel, La Pinilla y Santa María, en cuyo centro se encuentra el nacimiento del río Najerilla. Por el Barrio de San Miguel discurría la antigua Cañada Real.
Sin duda ha sido el parque natural de las Lagunas el que contribuido a dar renombre a la localidad en las últimas décadas. Se trata de un antiguo paraje, formado hace más de 10.000 años (en la época del Cretácico) tras una glaciación que llevó el extraño nombre de Würm cuando el actual Sistema Ibérico yacía congelado bajo un manto helado que comenzaba a resquebrajarse. Fue entonces cuando las lenguas, los circos y depósitos morrénicos emergieron, consolidándose las actuales lagunas de Los Patos, Negra, Cascada, Larga, Las Pardillas, Brava, Oruga y Muñalba.
Es un parque natural de incalculable valor (tanto a nivel paisajístico como por su rica fauna) que permite llevar a cabo a sus visitantes infinidad de rutas, tanto en verano como en invierno.
Pero más que destacables son también los encantos que encierra el casco urbano. Destacan por encima de todos sus dos iglesias. La iglesia de Santa María, junto al edificio del Ayuntamiento, preside el barrio del mismo nombre. Originalmente, fue un edificio románico pero en el siglo XVI se amplió creando un templo tardogótico, aunque con influencias románicas, como la portada meridional, de arquivoltas apuntadas lisas sobre dos pares de columnas, parte de la torre campanario y la espectacular pila bautismal, decorada con hojas carnosas y tallos sinuosos, además de con escamas y zigzagueados (simbolismo del agua).
La de San Miguel domina desde su privilegiada atalaya el barrio más antiguo de Neila. Se trata de un notable ejemplar de románico serrano, al menos la cabecera, pues la nave fue reformada a principios del siglo XX. La torre, de planta cuadrada y austero diseño, sólo conserva original la base.
Esta iglesia posee un sillar con una inscripción que cita su construcción en el año 1087. Para algunos estudiosos, se referiría a la iglesia románica actual y, por tanto, sería una de las iglesias más antiguas del románico burgalés y español. Para otros, correspondería a un templo anterior, de tipo más bien prerrománico o mozárabe, mientras que la actual sería ya del siglo XII.
La localidad está además salpicada de varias casas blasonadas que dan fe de la importancia que alcanzaron los ganaderos de la Mesta en este rincón de la sierra, plasmado en las numerosas mansiones solariegas que aún subsisten. Es el caso de la casa de los Márquez, situada en la Plaza Mayor, con el escudo familiar en la fachada, o la casona de los Cuesta, en el barrio de San Miguel, que cuenta con una hermosa portada renacentista. Asimismo, en la plaza del Empedrado, hay que mencionar la casa palacio del Cura Merino, que estableció aquí su cuartel general, en ella destacan dos escudos que pertenecieron a la familia de los Márquez.
Neila cuenta entre sus atractivos con la denominada ‘Picota’, un rollo jurisdiccional que consta de un fuste que se levanta sobre un sillar cuadrado apoyado en doble escalón. Hoy se localiza tras la iglesia de Santa María. A las afueras de la localidad se encuentran dos puentes romanos en perfecto estado de conservación: el del Orillar y el de Las Puentes.
Las principales celebraciones que tienen lugar a lo largo del año en Neila tienen lugar el 1 de mayo, el Corpus Christi, las jornadas de recuperación de las tradiciones (el primer fin de semana de julio), la fiesta de la Virgen y San Roque (15 y 16 de agosto) y el Rosario de Ánimas (1 y 2 de noviembre).