Investigadores de Atapuerca plantean un modelo evolutivo del cuerpo humano en cuatro etapas
Ardipitecos, el de los australopitecos, el humano arcaico y el humano moderno / Los habitantes de la Sima de los Huesos pertenecerían al tercer patrón pero con cualidades más desarrolladas
BURGOS
Un grupo de investigadores de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca encabezados por Juan Luis Arsuaga, director científico del Museo de la Evolución Humana, proponen un modelo de la evolución del cuerpo humano en cuatro fases o diseños anatómico-funcionales, según el trabajo que se publicó ayer en la revista científica PNAS de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos.
En este trabajo analiza con todo detalle la colección de fósiles del esqueleto postcraneal (del cuello para abajo) del yacimiento de la Sima de los Huesos (Atapuerca), datado en unos 430.000 años. Se trata del mayor conjunto de huesos del cuerpo jamás hallado, que representa una parte muy importante del registro fósil del esqueleto (excluido el cráneo) anterior a los neandertales y a los humanos modernos. Ese análisis, explican en un comunicado, ha permitido establecer cuatro grandes patrones sucesivos en la evolución del cuerpo humano: los ardipitecos (arborícola y ocasionalmente bípedo); australopitecos (bípedo obligado pero con notables capacidades arbóreas); la tercera fase es el humano ‘arcaico’ al que pertenecen Homo erectus y la población de la Sima de los Huesos -de cuerpo alto en comparación con los tipos somáticos anteriores, ancho y robusto, y locomoción exclusivamente terrestre- y por último el ‘humano moderno ‘(de tipo alto, estrecho y esqueleto grácil).
La forma corporal de los neandertales, concluyen los autores del estudio, pertenecería al tercer tipo, aunque estos humanos habrían desarrollado ciertas características propias, algunas de las cuales ya se insinúan en la población de la Sima de los Huesos, que ayuda así a entender mejor el origen de los rasgos neandertales.
Carlos Lorenzo, uno de los científicos que ha participado en la investigación, destacó a Dicyt que «se trata de un artículo de síntesis del estudio de los huesos del esqueleto postcraneal de la Sima de los Huesos con los restos recuperados durante más de veinte años».
Añade que «se ha realizado una investigación global del esqueleto (forma del cuerpo, peso, altura, dimorfismo del tamaño corporal) y un análisis detallado de cada parte anatómica para poder establecer la evolución de la forma del cuerpo en el género Homo que ahora se propone» en esas cuatro etapas evolutivas.