MUNICIPAL
Una semana sin semáforos en la Glorieta de Bilbao
Semáforos en ‘negro’ recuerdan la singular situación vivida hace hoy una semana en la avenida de la Paz. La rotura de una tubería a su paso por la glorieta Bilbao inundaba en cuestión de minutos el entorno y dejaba sin luz a miles de viviendas y centros de trabajo. Horas después regresaba la normalidad, o casi, pues las señales luminosas permanecen aún apagadas.
Y así seguirán hasta que se decida cuándo se arreglará el conducto causante del incidente. Aunque el alcalde, Javier Lacalle ya avanzó la intención de adelantar su sustitución integra -prevista para finales de año, en lugar de reforzar la tubería hasta entonces, por aquello de ahorrar costes-, será hoy cuando se concrete la actuación en la reunión que el equipo de Gobierno mantendrá con la empresa municipal Aguas de Burgos y ETRA, responsable del centro de control de tráfico.
Más allá de los semáforos fundidos hay otros daños en el importante nodo de comunicación subterráneo que se ubica en la zona afectada. «Tenemos que valorarlos para reclamar al seguro y para saber cómo es razonable actuar», explicaba ayer la portavoz municipal Gema Conde, partidaria también de optimizar recursos «y no abrir varias veces la acera para trabajar si podemos hacerlo todo a la vez».
Con todo, instaba a conocer la opinión de los técnicos para avanzar plazos. Así, «al existir marcas viales que regulan el tráfico en ese punto» la por ‘resucitar’ los semáforos afectados es relativa.
«En realidad el daño va más allá porque el nodo perjudicado es muy importante y conecta una parte de la ciudad con el centro de control ubicado en la avenida Cantabria», indicó.