TOROS
Jiménez y Ramos rompen el apoderamiento con Morenito
Ambos muestran su disconformidad con el diestro con el que llevaban vinculados desde enero de 2013 / El torero lleva ocho mentores en diez años y se queda fuera de la Feria de Otoño de Madrid

Sus hasta ahora apoderados, Mariano Jiménez y José Ignacio Ramos.-ECB
BURGOS
Ruptura. Los apoderados Mariano Jiménez y José Ignacio Ramos dejaron ayer de ser mentores del torero burgalés Jesús Martínez ‘Morenito de Aranda’. Decisión tomada a primera hora de la tarde tras ver cómo resultaba imposible incluir al burgalés en la Feria de Otoño de Madrid a pesar de tener las puertas del ciclo abierto. Las condiciones que el arandino pretendía imponer a la empresa madrileña unidas a las directrices impuestas para la presente temporada que han hecho que su presencia en la temporada haya sido poco más que testimonial, colmaron la paciencia de Jiménez y Ramos que ayer tomaron la decisión de romper con un torero al que llevaban unido desde enero de 2013, tras la ruptura del arandino con Antonio Bañuelos.
Suma y sigue. La ruptura de ayer es la octava que protagoniza Morenito de Aranda en diez años de carrera. Atrás quedaron Carlos Zúñiga, Manuel Hurtado, Antonio Tejero, Ignacio Zorita, Poli Romero, Antonio Bañuelos y ahora el tándem Mariano Jiménez y Ramos. Con todos ellos, la relación es inexistente y con alguno el colofón tuvo su punto y final en los tribunales. Hacia ellos parece que apunta también la ruptura de ayer. Cabe recordar que esta ruptura es la segunda del burgalés esta campaña tras fracasar el vínculo sellado el pasado invierno con Manuel Canorea, figura que entró a reforzar el apoderamiento de Jiménez y Ramos, y que fue despachado antes de abrirse mayo.
«Ha sido imposible trabajar con Morenito esta temporada. Es muy triste pero así ha sido. Después de cogerle en una difícil situación y colocarle en más de veinte tardes por temporada los dos últimos años, esta campaña, tras salir a hombros en Madrid, marcó unas directrices y unas pretensiones económicas muy difíciles de llevar a cabo. Lo hemos intentado, hemos trabajado y le hemos defendido, pero la situación se ha hecho insostenible», admitió Mariano Jiménez una vez conocida la noticia. «Respetamos mucho a Morenito como torero, siempre hemos creído en él, pero tiene unas ideas que no están acorde con la profesión actual ni con la situación del toreo», subraya.
Y es que el gran problema para la relación entre Morenito y sus apoderados fue la tarde del 2 de mayo de 2015. Las tres orejas en Las Ventas y la Puerta Grande. Un triunfo imposible de gestionar. Entre las altas pretensiones económicas que imponía el torero, la ausencia de la feria de San Pedro de Burgos por la pésima relación con la empresa adjudicataria y la salida a escena de otros triunfadores como Alberto López Simón, colocaron al burgalés en una difícil situación. «Ha sido muy complicado. Cuando no hay realismo es muy difícil llevar adelante un proyecto», explica Mariano Jiménez. «Morenito marcó las pautas y nosotros intentamos sujetarnos a ellas pero ha sido imposible. Morenito quiere cosas imposibles de llevar a cabo hoy en día», insiste.
Hasta la fecha Morenito ha toreado 13 corridas de toros. La última en Colmenar el pasado lunes fue un significativo síntoma de que las aguas no bajaban bien. Mientras Sebastían Castella y Miguel Ángel Perera salían a ho mbros y se repartían cinco orejas y un rabo, Morenito no lograba tocar pelo. Madrid ya barruntaba su ausencia en Otoño y la ruptura con sus apoderados era ya un secreto a voces que se confirmó ayer.
Un adiós. Otro más. Ahora faltan por despejarse incógnitas. La ruptura deja a Morenito al margen de varias ferias en las que tenía sitio asegurado. Entre ellas, Pozoblanco, plaza donde ayer mismo se contrató a Iván Fandiño en el puesto del arandino.