GUARDIA CIVIL
Peligroso trabajo sobre el terreno y minucioso en el laboratorio
El Equipo deDesactivación de Explosivos de la Guardia Civil supera las 10.000 intervenciones

Diferentes tipos de munición encontrada por el Equipo de Desactivación.-ECB
El Equipo de Desactivación de Explosivos (EDEX) de la 12ª Zona de la Guardia Civil tiene base en Burgos y trabaja en esta peligrosa actividad desde el año 1984. Un periodo de tiempo que ha hecho que hayan llevado a cabo desde entonces cerca de 10.000 desactivaciones, no solo en la provincia, ya que el ámbito de actuación de este equipo se extiende hasta Palencia, Soria. Labor que, con los últimos cambios estructurales llevados a cabo en el Instituto Armado, se ha extendido a toda laregión y a La Rioja.Trabajo que se comparte con otros dos equipos de la Comunidad.
Son una media de entre 50 y 60 intervenciones al año. Y ninguna es rutinaria porque el material con el que trabajan, en su mayoría municiones antiguas de guerra, está activo, pese a que lleva muchas décadas enterrado o guardado en un desván. Según explica el responsable del equipo, el sargento Carlos Chamorro, lo primero que se hace en cada jornada de trabajo es revisar el material.«Es la primera labor», apunta.Lo siguiente es hacer prácticas con el material, así como el estudio de nuevas técnicas de trabajo.
En este sentido, es muy importante la documentación histórica, ya que permite tener unas referencias sobre el material que se encuentra. El responsable de este servicio pone como ejemplo los casos de dinamita negra que se encuentran en viviendas.«Hasta el año 1978 cualquiera podía tener en casas explosivos para labores agrícolas, la dinamita se usaba de forma habitual», explica Chamorro.
Antes de realizar el servicio, se pide una fotografía de la munición o del artefacto que se ha encontrado para poder recabar información sobre qué puede ser. En la actualidad, eso es más fácil de conseguir con la ayuda de los teléfonos móviles. Aunque, esa información se toma con cautela, ya que ha habido algún caso de realizar una fotografía a lo que se suponía que era una granada de mortero y resultó ser el mango de un cuchillo. O ese proyectil que finalmente resultó ser una urna funeraria De hecho, apunta el responsable del servicio, «el exceso de información a veces no es buena». Una vez que se ha llevado a cabo la intervención, se elabora una ficha pormenorizada sobre la clase de munición. Se encuentra de todo, y en muchos casos es munición que abandonaban los propios contendientes durante conflictos como la Guerra Civil.
El tipo de munición más habitual que encuentran y desactivan los integrantes delEdex es de guerra. Y donde más se suelen encontrar es en la provincia de Burgos, en muchos casos por el hecho de que hubiera campos de maniobra de la Guerra Civil. Normalmente, lo que más se encuentra en el campo son proyectiles de artillería, mientras que no es extraño hallar granadas de manos en viviendas. La explicación de por qué que se dan este tipo de hallazgos está en que «a cada infante se le daban dos granadas de mano que podía guardar en su casa».