Más de cien empresas se suman a la compra agrupada de energía
FAE participará a finales de octubre en una subasta conjunta de energía que permitirá ahorros en la factura eléctrica de entre el 5% y el 38,5% de media

Una estación de distribución y suministro de energía eléctrica.-RAÚL OCHOA
BURGOS
Más de 100 empresas se han sumado ya al proyecto de compra conjunta de energía en el que participa la Confederación de Asociaciones Empresariales (FAE) de Burgos, junto con otras nueve asociaciones empresariales. El servicio, que FAE ofrece a sus empresas asociadas, parte de la experiencia que llevó a cabo la patronal de Álava con unos resultados notables en el ahorro en la factura eléctrica de las empresas que participaron en esta compra conjunta.
Según explica el responsable de la Oficina Técnica de FAE, Gustavo Sánchez, la experiencia de Álava permitió que un ahorro medio cercano al 20% a las empresas que participaron. Aunque, cada empresa tiene unas características propias, según su proceso de producción, sus horarios, el tipo de contrato o la potencia contratada, entre otros aspectos. No obstante, la compra conjunta que se realizó en Álava permitió ahorros que oscilaron entre el 5% y el 38,5%. Este ahorro se dio en empresas de hostelería.
De hecho, de las 100 empresas que se han interesado por la compra conjunta de energía, en 98 se ha constatado por parte de FAE que ahorrarían en su actual factura de la luz. Y a dos se les igualaría el precio. «El potencial de ahorro es muy importante», apunta Sánchez. Incluso para las compañías que tienen sus contratos indexados, es decir, «un modelo de contrato en el que se compra la energía día a día». Incluso en esos cinco casos analizados por la oficina técnica de FAE, el precio fijo que sale de la compra conjunta es mejor.
El poder acceder a una compra conjunta de energía permitirá ahorrar a las empresas en su factura de la luz y poder emplear ese dinero en otras mejoras de la compañía. Los cálculos que maneja FAE es que en algunos casos el ahorro puede rondar los 14.000 o los 15.000 euros. «El empresario está tomando un poco más de conciencia en revisar la factura eléctrica», apunta Sánchez. Que debe tener más cuidado con factores como la potencia contratada o corregir «la energía reactiva con baterías de condensadores», explica el responsable de la Oficina Técnica de FAE.
Las perspectivas de esta compra conjunta son muy buenas, ya que las 100 empresas de Burgos que están interesadas en este proyecto suman una bolsa de energía de 12,7 millones KWh (kilovatio hora) al año. Es una cifra considerable, ya que en la subasta que se llevó a cabo en Álava la bolsa de energía era de 7,6 millones KWh entre 160 empresas.
Proceso
La compra conjunta de energía tiene tres fases. En un primer lugar se lleva a cabo un diseño del procedimiento, con una base de datos, que elabora la patronal alavesa. En una segunda fase, FAE y el resto de patronales que participan en el proyecto recogen los datos de las empresas interesadas en el proyecto. En esta fase, el empresario rellena un formulario con todos los datos sobre sus puntos de suministro y dónde consume. Además se les pide las últimas facturas. Lo que se analiza es la potencia consumida por año. Son de dos tipos, principalmente. 2.0 y 2.1, para potencias consumidas de hasta 15 KWh. Y las 3.0 y 3.1, que suele ser de empresas más de grandes. De hecho, casi todas las que se han interesado por esta compra conjunta están es este tipo de tarifa. Y todas se les ha podido decir cuánto se van a poder ahorrar con este modelo de compra de energía. «La ventaja es que hemos sido muy específicos con cada empresa que ha mandado las facturas en la estimación del ahorro», comenta Sánchez.
En tercer lugar, se realiza la subasta, que está previsto que se lleve a cabo en torno al 22 de octubre. Previamente, la patronal alavesa se pone en contacto con las comercializadoras -en la anterior subasta participaron 12- para fijar un precio técnico mínimo. A partir de ahí, cada una de las comercializadoras que participen en la subasta calcularán un precio para cada empresa. Ese precio técnico mínimo se les comunica a las comercializadoras un día antes de la subasta. Es decir, que «no se trata de comparar tres o cuatro precios», explica Sánchez. El precio que se elija será fijo durante todo el año de contrato, que será efectivo entre diciembre de este año y todo 2016.
Este último proceso también lo lidera la patronal alavesa, que cuenta con el respaldo de una asesoría que lleva 30 años en la consultoría energética. El empresario se compromete a aceptar el precio resultante de la subasta.