ECONOMÍA
El PIB resiste el envite de la crisis
La Fundación BBVA sitúa a Burgos entre las cinco únicas provincias del país con una evolución positiva de la renta per cápita y entre las diez con menor reducción de su capital social

Un grupo de personas en la calle San Lorenzo.-ISRAEL L. MURILLO
La provincia de Burgos ha soportado con arrojo el empellón de la crisis en términos macroeconómicos. Con las heridas aún abiertas de los efectos directos de la recesión en los bolsillos de los ciudadanos, hay quien se detiene en otros indicadores que arrojan una lectura más optimista -o menos pesimista, para ser exactos- del reciente trance de un país que ahora, dicen, empieza a atisbar una leve recuperación. Los resultados difieren, y mucho, por zonas.
Así lo señala el informe de la Fundación BBVA que bajo el título ‘Crisis económica, confianza y capital social’ desmenuza la evolución de tres factores: el Producto Interior Bruto (PIB) real per cápita, la tasa de ocupación y el capital social entre los años 2000 y 2012.
El análisis deja a la provincia de Burgos en buen lugar. De hecho la sitúa como una de las cinco de todo el país que en los años más peliagudos del periodo sometido a estudio, entre 2007 y 2012, mantuvieron una evolución positiva de su renta. Si bien es cierto que en este caso el aumento es mínimo, sí cabe destacar que, al menos, esquiva la tendencia negativa de las 47 provincias restantes, algunas con declives llamativos, como Almería, cuyo PIBcaía más de un 20%, o Toledo y Alicante -segunda y tercera por la cola-, con descensos superiores al 15%.
Y es ahí, en ese contexto estadístico, cuando el resultado de la provincia de Burgos, que no alcanza siquiera el 1% de crecimiento, se torna motivo de celebración. Más aún los de Huesca, Soria, Orense y Zamora, cuyas rentas per cápita registraron aumentos todavía mayores aunque en ningún caso alcanzaron el 5%.
Respecto a la tasa de ocupación, más de lo mismo pero peor. En este aspecto concreto todas las zonas del país cosechaban un resultado negativo entre los años 2007 y 2012. Sin excepciones. En ese marco general cabe congratularse por tanto si se está en el grupo de las caídas menos vertiginosas. En él figura Burgos, que se sitúa entre las diez provincias con un menor recorte de la tasa de ocupación en el plazo analizado y por debajo de la media nacional. Pese a todo el dato ronda el 12%. El descenso más contenido corresponde a Guipúzcoa, con un 7%, y el más acusado, a Almería, que supera el 27%.
Activo intangible
Pero si en algo se centra este informe, rubricado por Juan Fernández de Guevara, Francisco Pérez y Lorenzo Serrano, es en la evolución del capital social acumulado al compás de la crisis. Se trata de «un activo intangible basado en la disposición a cooperar, muy importante para el funcionamiento fluido de las economías de cualquier nivel de desarrollo», aclara la introducción de un texto de 235 páginas de extensión que aspira a confirmar con datos la premisa de partida: «El deterioro de la situación económica ha hecho retroceder el capital social. En la medida que esto ha sucedido, añade dificultades a la tarea de salir de la crisis porque eleva los costes de transacción y dificulta el logro de consensos».
El resultado de la investigación corrobora la hipótesis y la vincula con los indicadores netamente económicos recopilados. Así, «las diferencias territoriales en el empeoramiento de las circunstancias durante la crisis explican una parte de las diferencias regionales y provinciales en el deterioro del capital social observadas».
Caída general e intensa
Burgos cumple esta afirmación y de nuevo, a pesar de que las caídas son generalizadas e intensas, se coloca en el grupo de cabeza con los resultados menos malos. Es en este sentido la novena provincia del país que menos capital social acumulado ha perdido entre 2007 y 2012, aunque presenta un descenso próximo al 60%. Cabe indicar al respecto que los extremos de la tabla oscilan entre el 45% de Ceuta y Melilla y el 80% de Castellón.
El orden es idéntico si se amplía el plazo hasta el año 2000. Eso sí, el desplome es más contenido gracias a la tendencia al alza previa a 2007. En ese plazo la caída del capital social en Burgos se reduce al 18%. La media nacional en ambos casos se sitúa en un 66% y un 22%, respectivamente.
La comparativa regional dibuja un abanico de impactos amplio y coloca a Salamanca, Valladolid y Soria como las provincias con descensos menores, en segundo, quinto y sexto puesto, seguidas por Burgos y Palencia.
Más lejos aparecen Zamora, Segovia y León, está última incluso por debajo de la media nacional y Ávila cae al final de la lista, con solo cuatro provincias con un desplome del capital social más grave que el suyo.
En sus conclusiones, el informe de la Fundación BBVA lamenta que el deterioro de la base económica del capital social «oscurece mucho las expectativas de lo que España puede ofrecer a sus ciudadanos y en especial a los jóvenes y empeora la reputación de los políticos, los gobiernos, las instituciones legislativas y las judiciales».