TOROS
El Cid, Curro Díaz y Morenito, seis orejas en la corrida de feria en Medina
Salieron a hombros tras ofrecer una excelente tarde de un encierro de Jódar y Ruchena / Alejandro Gardel, triunfador en Huerta de Rey

El novillero Alejandro Gardel cortó tres orejas ayer en Huerta de Rey.-ECB
BURGOS
El sevillano Manuel Jesús ‘El Cid’, el jienense Curro Díaz y el burgalés Morenito de Aranda ofrecieron una buena tarde de toros ayer en la apertura de feria en Medina de Pomar. El público respondió presentando el coso una entrada próxima a los tres cuartos, demostración palpable de la tradición taurina en la localidad.
Se lidió una corrida de Jódar y Ruchena que tuvo entidad y movilidad. Dio juego y permitió a los tres toreros explayarse y poner en valor lo mejor de su personalidad.
Gran tarde la que firmó El Cid que cortó dos orejas a su primero y perdió las dos del cuarto, al que cuajó una gran faena que no tuvo rúbrica con el acero. La izquierda del torero de Salteras salió a flote en Las Merindades.
Dos trofeos cortó Curro Díaz al quinto por una faena marca de la casa. Muy propia de su personalidad, con mucho estilismo y creatividad. Las esencias del de Linares a escena. De la faena destacaron los sabrosos remates y la ligazón de su toreo en redondo. Tampoco se quedó atrás Morenito de Aranda que sorteó el lote más pegajoso, el sexto fue un sobrero. El burgalés se entregó en busca del triunfo y lo logró. Dejó destellos de su clase y del torero reposado que atesora. Una oreja paseó de cada uno de sus oponentes.
Y todo sin presencia de representantes municipales en los tendidos. El equipo de Gobierno de Medina ha dado la espada a los toros y los dos ediles que estuvieron -el alcalde Isaac Angulo y la concejal Yolanda Ratón- lo hicieron a título personal, como si tuviesen que esconderse de algo o de alguien.
La medida de los responsables del Consistorio de Medina choca con la de los ciudadanos de la localidad que compran sus entradas y acuden a un espectáculo reconocido por las Cortes Generales como de carácter cultural. Una decisión arbitraria que sólo sirve para que los aficionados taurinos medineses y burgaleses aclaren todavía más cuáles son las siglas políticas que respetan la Tauromaquia y cuáles no. Una sinrazón de quienes pretenden politizar un espectáculo apolítico que emana del pueblo.
Huerta de Rey
Donde el Ayuntamiento sí cree y respalda este espectáculo es en Huerta de Rey. Dos tardes, dos novilladas y dos llenos hasta la bandera. La localidad serrana ha vivido una importante feria en la que se ha proclamado triunfador el madrileño Alejandro Gardel que cortó ayer tres orejas de una brava y buena novillada de Victoriano del Río. Dimensión de Gardel que abundó en un toreo de clasicismo, ligazón y profundidad. Clamoroso triunfo.
Junto a Gardel salió en volandas Luis Ángel Olivas que se le notó menos rodado que su rival pero defendió su crédito paseando una oreja de cada ejemplar de su lote. Del encierro de Victoriano del Río -muy bien hecho y reunido- destacó el fondo de los animales y la clase, la manera de rebosar sus embestidas.
En la jornada del sábado se corrió una novillada muy deslucida de José María López que tuvo más aparato y cuajo que raza y clase. Encierro de más fachada que casta y por tanto resultó un muestrario de ejemplares deslucidos que no sirvieron para el lucimiento y pusieron las cosas muy difíciles a los dos actuantes que fueron el francés Andrien Salenc y el madrileño José Aguilera.
La única oreja de la función sabatina la paseó Salenc que puso sobre la mesa un muy aprendido oficio y una sólida capacidad para superar a dos novillos complicados. Muy hecho y cuajado, el novillero galo dejó patente que posee facilidad para torear y valor. Muy por encima de sus dos novillos.
Por su parte, José Aguilera, alumno de la escuela taurina de Colmenar Viejo, se estrelló con un lote áspero y difícil. Se le quedaron debajo los dos novillos y resultó misión imposible encontrar resquicio alguno al triunfo.