La Lanzadera de Empleo arroja una tasa de inserción superior al 60%
Sus organizadores confían en celebrar una nueva edición a principios del próximo año

Rocío Pérez (Fundación Santa María la Real), Rosa Pérez (Obra Social Caja de Burgos) y Rafael Barbero (Caja de Burgos) en el encuentro de ayer.-RICARDO ORDÓÑEZ (ICAL)
En apenas cinco meses, más de la mitad de los participantes de la Lanzadera de Empleo de Burgos han abandonado la cola del paro. También han dejado de lado la búsqueda activa de ‘lo que sea’ a través de internet. Desde mayo hasta la fecha, más del 60% de los participantes de esta plataforma cada vez más de moda en España han cambiado a mejor su perspectiva ante un panorama que se antojaba desesperanzador y desesperante.Hasta el momento, ocho de los 22 desempleados que se apuntaron al curso cuentan hoy con contratos de larga duración, mientras que otros cuatro realizaron prácticas en empresas o trabajaron de manera temporal. Por su parte, dos participantes iniciarán en breve su propia aventura profesional al decantarse por al autoempleo. Al mismo tiempo, algunos de ellos barajan la posibilidad de establecer sinergias en común a partir de sus respectivas formaciones para impulsar proyectos en común, puesto que el emprendimiento solidario ha sido una de las vertientes que han conformado la razón de ser de la Lanzadera. Además, el programa ha supuesto un punto de inflexión para Concha Cuesta y Teresa Romero, que a partir de ahora retomarán sus estudios para dedicarse al modelismo de indumentaria y el desarrollo de aplicaciones móviles, respectivamente.Puede que el porcentaje de inserción a través de estas fórmulas se incremente en próximas fechas gracias al foro -también acto de clausura- celebrado ayer en Centro de Arte Caja de Burgos (CAB) que, en palabras de la coordinadora del proyecto, Montse Burgos, permitió tejer «contactos y colaboraciones para formar parte de futuros procesos de selección, establecer sinergias y conocer qué necesitan las empresas».En vista de los resultados obtenidos, Burgos avanzó que hay bastantes probabilidades que de que la Lanzadera vuelva a la carga en 2016. Todo parece indicar que la Fundación Santa María la Real, impulsora de la iniciativa, dará el visto bueno, de la misma forma que la Fundación Caja de Burgos volverá a brindar su apoyo en un segunda entrega. A este respecto, el director general de la entidad bancaria, Rafael Barbero, indicó que «si se cumplen los objetivos lo vamos a seguir apoyando», ya que a través de propuestas que «encajan perfectamente con nuestra misión» se demuestra que «grano no hace granero pero ayuda al compañero».En la misma línea de satisfacción ante los índices de inserción laboral se movía la coordinadora técnica del programa Lanzaderas de Santa María la Real, Rocío Pérez, que antes del encuentro entre participantes y empresarios destacó que este programa brinda herramientas para afrontar con «mayor decisión, estabilidad emocional y apoyo en su entorno» un futuro siempre incierto porque «el mercado laboral es como una montaña rusa». Asimismo, Pérez valoró de forma muy positiva la buena acogida de las lanzaderas entre el tejido empresarial y los coordinadores al ofrecer «una manera muy innovadora de trabajar» que ha demostrado mayor eficacia que «la orientación laboral clásica».