Once empresas se benefician del acuerdo entre Iberaval y Consistorio
Los proyectos cuentan con bonificación por parte del Ayuntamiento de más de 14.000 euros

El cocinero y gerente de Alma Restaurante posa en el comedordel local que abrió sus puertas en agosto.-ISRAEL L. MURILLO
El acuerdo entre Iberaval y elAyuntamiento de Burgos para facilitar el acceso a financiación económica a pequeñas y medianas empresas (pymes) ha llegado a once empresas, desde que el pasado 20 de mayo se hiciera oficial.
Las operaciones aprobadas alcanzan casi el millón de euros (984.000 euros), según los datos facilitados por la sociedad de garantía recíproca hasta mediados de octubre. Los proyectos recibirán bonificaciones del Ayuntamiento que oscilan entre los 500 y los 2.000 euros (el mínimo y el máximo pactado en el acuerdo). El papel del Consistorio es el ayudar al emprendedor subvencionando los gastos financieros que suponen suscribir un préstamo con un máximo de 2.000 euros por beneficiario.
Cinco de las once operaciones cerradas hasta ahora, por valores de entre 100.000 y 275.000 euros, han accedido a la ayuda máxima, mientras que las restantes han logrado un apoyo por parte del Ayuntamiento de entre 270 y 1.200 euros.
Hasta la fecha la cantidad que bonificará el municipio correspondiente a las once iniciativas es de 14.020 euros, de una partida reservada para este fin que alcanza los 50.000 euros. De esta manera, desde Iberaval recuerdan que la ejecución actual llega a una tercera parte de lo presupuestado por lo que se «anima» a empresarios y a autónomos a recurrir a esta bonificación que tiene como objeto cubrir gastos de suscripción del préstamo.
Las empresas que se han podido acoger hasta ahora al convenio son de distintos sectores. Cuatro de ellas son comercios de hostelería, una es una tienda de ropa, dos son comercios relacionados con la telefonía móvil y una es una nueva sociedad destinada al comercio del PVC. La lista de nuevas empresas termina con una carpintería-ebanistería y una farmacia.
El acuerdo con Iberaval permitía acceder a hasta seis millones de euros para financiar inversión o circulante y con un techo máximo de 600.000 euros a 15 años. Cuatro de los casos que han accedido a las oficinas de la sociedad de garantía han estado relacionados con necesidades de tesorería o circulante, mientras que siete se han encaminado a inversiones.
El pasado 20 de mayo tenía lugar la firma del convenio entre el alcalde, Javier Lacalle, y el director general de Iberaval, Pedro Pisonero. Previamente, en el pleno del 8 de mayo se aprobó la modificación de crédito para aportar 50.000 euros a estas ayudas dedicadas a pymes y autónomos. Las bonificaciones se abonarán en un plazo máximo de tres meses.Sergio Vidal emprende en Burgos con su cocina de temporada Sergio Vidal, de Alma Restaurante (calle Sanz Pastor, 7-9), es uno de los emprendedores que ha acudido a este convenio para poner en marcha su proyecto de hostelería. «Las condiciones se ajustaban a lo que necesitábamos y no está mal recibir una bonificación cuando estás empezando», asegura este joven que ha dado el salto como empresario, después de años de experiencia en otros restaurantes.
La cocina de temporada es el alma del proyecto culinario que ha permitido crear seis puestos de trabajo directos. Junto a Vidal está su mujer María Susana García Crespo que forma parte de la empresa que puede dar de comer a diario a un máximo de 50 personas.
En concreto, el crédito de Iberaval permitió a este emprendedor acometer la reforma del local, ubicado en una céntrica calle cerca de Capitanía, con un aire moderno y sin perder la calidez que se espera de un restaurante.
Sergio Vidal dio el salto desde Barcelona a Burgos donde acumula ya 15 años de experiencia en la cocina. Está contento en la capital burgalesa como demuestra con esta inversión ya que, como asegura, es una ciudad «dinámica» en lo que se refiere a la gastronomía.
Según comenta, buscan la diferencia con respecto a otros locales en la variedad y el dinamismo de la carta. «Cada dos meses queremos cambiar nuestra oferta para cocinar el producto de temporada siempre en su momento óptimo», explica Vidal con respecto a su idea de negocio.
En plena temporada de caza y setas, este cocinero recuerda que antes de iniciar este proyecto ha pasado últimamente por restaurantes como La Fábrica y el 24 de la Paloma. De esta experiencia y con la apertura de ‘Alma restaurante’, Sergio Vidal se siente parte del movimiento gastronómico «de gente joven y emprendedora que está sacando la cabeza en Burgos». En este sentido, destaca que van apareciendo restaurantes que se diferencian de lo «clásico» con una «gastronomía abierta». Comenzaron a trabajar a mediados de agosto y están contentos con la acogida por parte de los burgaleses.