Cenieh y Junta ultiman el convenio de cesión de los fósiles de Atapuerca
El plan previsto establece un calendario de devolución de restos hasta marzo de 2019

Los fósiles que custodia en Cenieh se abren a la consulta de la comunidad científica.-RAÚL G. OCHOA
El conflicto sobre la cesión de los fósiles extraídos en más de tres décadas de excavaciones parece empezar a solventarse. El Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh) y la dirección general de Políticas Culturales de la Consejería de Cultura, a través de la Fundación Siglo, ultiman el convenio de cesión en el que trabajan ambas partes. De esta manera, y sobre el papel, los primeros fósiles que ya están en las instalaciones del Cenieh pasarían a estar bajo su custodia y a abrirse a la consulta de la comunidad científica. También se formalizaría, para llevar a cabo este proceso, la titularidad de los fósiles por parte del Museo de la Evolución Humana ya que el depositorio final, según la normativa autonómica, es el Museo Provincial de Burgos.
Son trámites burocráticos que permitirán iniciar la cesión de alrededor de 260.000 restos extraídos en las excavaciones de los diferentes yacimientos de Atapuerca abiertos durante la excavación. En el Museo de Burgos se depositaron las primeras piezas más las relativas a dientes de Homo Antecessor, la mandíbula de Homo sp de Elefante, los restos más antiguos de la excavación con 1,3 millones de años, estarían en este primer paquete que espera a la firma del convenio para iniciar su cesión. El viaje más inmediato será el de 42.000 piezas que, físicamente, ya se encuentran en Burgos en diferentes ‘armarios’. A los del Cenieh hay que sumar los que se encuentran en el Museo de Burgos, en la Universidad de Burgos y las 400 piezas expuestas en el Museo de la Evolución Humana, las más emblemáticas del proyecto Atapuerca.
Pero fuera de Burgos existen 260.000 piezas que se encuentran en Madrid, Zaragoza y Tarragona. Estas son las que empezarán a llegar a los depósitos del centro de investigación a partir del próximo año. Para el primer semestre de 2016 se depositarían los últimos fósiles bajo la custodia de Bermúdez de Castro y empezarán a llegar los que se encuentran en el Iphes de la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona, un área que está especializada en fauna e industria lítica de todos los yacimientos. También empezarían a llegar, según el calendario elaborado entre la Dirección General de Patrimonio y los codirectores del Equipo de Investigación de Atapuerca, los primeros restos de la Sima de los Huesos. Ese calendario se convertirá en una entrega progresiva hasta 2019 que será cuando se entreguen los cráneos de la Sima de los Huesos que se encuentran depositados en el centro UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos de Madrid. En 2017 está previsto que se entreguen los huesos largos del enterramiento de Miguelón y su tribu así como los materiales restaurados, investigados y publicados del IPHES. En 2018 el centro catalán finalizará la entrega de materiales a su depósito y extraídos hasta 2013.
Según el plan que el propio director general de Patrimonio de la Consejería de Cultura, Enrique Sáiz, explicó a este periódico el pasado mes de abril, éste no es un calendario de entrega fijo sino que está supeditado al «proceso de investigación y elaboración de tesis en los que estén inmersos» así como a «posibles nuevos hallazgos y en función de la dinámica de la excavación y la investigación».
Lo que si está preparado es el depósito de fósiles del Cenieh que dispone de espacio para más de 300.000 piezas ya habilitado. Así mismo dispone de espacios de consulta y se prepara la presentación de peticiones para consulta de los primeros restos. Existe interés en la comunidad científica por poder ver y experimentar con estas piezas que tanta información han aportado a la evolución humana. El sistema de consulta trata de unir procesos de identificación de piezas de museos pero también de consulta científica.
De esta manera durante los primeros años del Cenieh se trabajó en poner en marcha este sistema propio de consulta que une la herramienta de trabajo del programa DOMUS de los museos, con las especificaciones científicas. En la base de datos de cada una de las piezas se incluye la información que identifica al fósil, sus características y tipos, de dónde se ha extraído, cuándo, época pero también la información de si se ha sometido a algún proceso de restauración o consolidación y las investigaciones y publicaciones que versan con cada pieza. Además, todas las cajas y bolsas de fósiles no es necesario abrir para saber si el que se necesita se encuentra en su interior.
El equipo ha desarrollado un sistema de identificación a través de un código de barras y un sistema de radio frecuencia (RFID). En él se incorpora una especie de antena en la etiqueta que es compatible con otra ubicada en un ordenador con lector de consulta que lee todas las etiquetas de las bolsas que se encuentran en la caja. Todo este proceso ha sido diseñado por el científico Jesús Rodríguez, especializado en fauna de Atapuerca en sus líneas de investigación. El objetivo es crear una colección de referencia de fauna, comprando réplicas y esqueletos reales de animales extintos para que «cualquier investigador pueda comparar las piezas a consulta con aquellas de referencia».