SUCESOS / AGRESIÓN EN PADRE SILVERIO
«Le oí gritar: ‘Me han apuñalado’»
Una vecina narra que vio al agresor correr hacia uno de los agredidos con un cuchillo en la mano
La calle Padre Silverio es una vía que tiene la particularidad de que tiene la misma entrada y salida, asemeja un gran patio de vecinos al que dan cinco portales.En uno de ellos vivía la víctima mortal, una persona conocida y querida en el barrio.Al ser una calle particular, hay pocos comercios, una panadería, una tienda de fotocopias, un comercio dedicado a los automatismos industriales y una carnicería, por lo que no pudieron ser muchos los testigos directos de lo sucedido.
Las agresiones se produjeron antes de que algunos de estos negocios abrieran sus puertas. Una mujer que estaba esperando a que abrieran la panadería pudo ver a uno de los agredidos que corría mientras gritaba «me han apuñalado, me han apuñalado» y el agresor le perseguía con un cuchillo en la mano con la cara desencajada, fuera de sí. También pudo ver al hermano mayor persiguiéndole.
Una mujer que vive en el portal que está encima del negocio familiar contaba que pudo ver«cómo sacaban a dos personas en camilla», aunque no había visto qué es lo que había pasado.Otra mujer que vive por la zona recordaba haber visto a los dos agredidos sobre el suelo, junto a la tienda de electricidad.
El hombre que atendió a la víctima mortal explicaba que se lo encontró en el portal y avisó al 112, aunque los servicios médicos no pudieron hacer nada por salvarlo y se confirmaba que había fallecido por una agresión con arma blanca, no por un infarto. «Lo vi en el ascensor y lo saqué, después avisé a la ambulancia». Uno de los comerciantes de Padre Silverio solo podía contar el tumulto formado alrededor del almacén, pero tampoco vio nada. Igual que la dueña de la tienda de fotocopiadoras. El portero de la calle recordaba a la víctima mortal, que esperaba en la calle cuando sufrió la agresión. Muchos otros vecinos se iban informando sobre la marcha sobre el suceso, del que, en la mayoría de los casos, no tenían conocimiento directo, ya que todo sucedió muy deprisa.