TRÁFICO
Las obras de 2014 ‘tapan’ los puntos negros de la N-I
El último informe de EuroRap rebaja la peligrosidad de rojo a amarillo / Una vez que finalizaron lps trabajos, el riesgo aumentó y se duplicaron las muertes

Imagen del accidente registrado en la N-I el pasado mes de septiembre en el que murieron dos camioneros.-G. González
El último informe de evaluación de carreteras EuroRAP en España ha colocado los dos tramos en los que se divide la N-I a su paso por la Bureba en nivel amarillo en cuanto a riesgo de accidentalidad. Según las fuentes consultadas por este periódico, el descenso de siniestros graves durante el año 2014, dos fallecidos y dos heridos graves en la N-I. han determinado su nueva calificación.
No obstante, cabe recordar que en ese año los tramos recogidos en el estudio se encontraban en obras lo que reducía de forma drástica la posibilidad de sufrir el tipo de accidente más habitual, colisión frontal, en carreteras convencionales. Esta circunstancia también influyó en la reducción del tráfico, con el consiguiente desvío de vehículos pesados por la autopista para evitar estos tramos en obras. Ambos tramos ocupaban en el informe del pasado año el Nivel Rojo tras el cálculo estadístico realizado de los años 2011, 2012 y 2013 respondiendo su descenso en la lista de peligrosidad al descenso de accidentes graves o mortales del pasado 2014. En el anterior informe se determinaba que el tramo más peligroso de toda la red de carreteras del Estado en Burgos, 22, 6 kilómetros correspondía al comprendido entre Prádanos-Santa Mª Ribarredonda.
Esta calificación le asignaba una media de accidentes graves de 4,3 anuales, con una IMD de 8.229 vehículos día, seguido del comprendido entre Monasterio de Rodilla y Prádanos, 11,4 kilómetros, con una media de 2 accidentes anuales y una IMD de 9.016 vehículos día.
Con esos datos el único motivo por el cual ninguno de los dos tramos de la N-I ostentaron el nivel negro fue el sistema de cálculo utilizado ya que por número de siniestros graves o mortales estaba entre las diez más peligrosas de España recogidas en el estudio. En lo que va de año ambos tramos han registrado hasta la fecha, cuatro accidentes graves con un saldo de cinco fallecidos cumpliendo la media de siniestros graves asignado en el precedente informe a la vía convencional.
La certeza de los cálculos del estudio EuroRap esta incluso confirmada por el dato estadístico de que el riesgo de un accidente grave en una vía convencional es el cuádruple que en una autopista.
El determinar estadísticamente siguiendo el modelo de EuroRAP, este año cual sería la probabilidad de sufrir un accidente con muertos o heridos graves en los tramos de la N-I burebana resulta imposible. Esto es así ya que el dato clave es la Intensidad Media de Vehículos junto a la longitud del tramo a estudiar siendo imposible disponer, hasta el momento, de las cifras de vehículos que han transitado por la N-I en un año especialmente negro de siniestralidad.
Comunidad
Solo dos tramos de las de carreteras castellanas y leonesas se encuentran entre los más peligrosos del país. Uno de quince kilómetros, entre los puntos kilométricos 33,7 y 48 de la N-629 en las proximidades de Medina de Pomar en la provincia de Burgos, y un segundo en Ávila, concretamente 14 kilómetros de la N-403, que une la capital abulense con Toledo en los puntos kilométricos 82,8 y 96,8. Según los últimos datos del informe europeo Eurorap, el de la N-629 de Burgos es el punto negro más peligroso de la Comunidad y se encuentra entre los once del país con mayor índice de siniestralidad con el 108%, ocho puntos más que la media nacional. Mientras, el punto negro abulense rebaja su grado de accidentalidad seis puntos por debajo de la media, pero eso no le evita estar entre los 20 tramos de carreterra más peligrosos de los 208 que contabiliza Eurorap en su estudio.
A estos dos puntos críticos hay que añadir otros trece, pero que su nivel de siniestralidad baja a «medio-alto». Aquí destaca la provincia zamorana con cuatro puntos negros en las nacionales 610, con uno, y 112, donde se concentran otros tres. Ávila, Segovia y Valladolid acumulan cada una de ellas tres tramos de carreteras con un riesgo de accidente «medio-alto». El número de siniestros que se produjeron el último año en estos quince tramos peligrosos, siempre según el estudio de Eurorap, se elevó a sesenta, con 20 muertos y otros sesenta heridos graves.
Del total fallecidos, diez -el 16,6%- se registraron en los doce accidentes de los tres puntos negros de la provincia vallisoletana, que todos ellos se concentran en la N-601 que une Valladolid con León.
En Castilla y León se analizaron 5,518,8 kilómetros de los que 897,4 registraron un riesgo elevado de accidente, el 16,6% del total, lo que coloca a las carreteras castellanas y leonesas como las quintas más peligrosas del país, sólo superadas por las de Aragón, el Principado de Asturias, Cataluña y Galicia. El informe también analiza los puntos negros para motocicletas, entre los que no se encuentra ninguna carretera de la Comunidad. Sí existen, sin embargo, tramos con un elevado riesgo de siniestralidad para los vehículos pesados entre los 20 con mayor peligrosidad del país. Se trata de dos: el que une los puntos kilométricos 49,3 y 61,2 de la N-VI entre Segovia y Madrid, en el que último año se produjeron 5 accidentes mortales; y doce kilómetros, los que van del 311 al 323 de la N-120 a su paso por la provincia de León. En ese punto hubo cuatro siniestros, con un muerto y tres heridos graves. La red de carreteras del Estado presenta 208 tramos negros, que suman 3.506 kilómetros de longitud y representan el 14,1% del total de la red. El estudio muestra no obstante que el número de kilómetros que suman estos tramos se redujo reducido en un 11,2% en el último año, desde los 3.948 kilómetros que sumaban el pasado año, equivalentes al 16% del conjunto de la red. A pesar de ello, del total de tramos con riesgo, 83 trazados, que suman 1.255 kilómetros de longitud, presentan más alto riesgo de accidente. Y entre ellos, el ‘tramo negro’ de carretera que presenta un mayor riesgo de accidente se mantiene y sigue siendo un trazado de 11,3 kilómetros de longitud de la carretera nacional N-320 a su paso por Guadalajara. .Durante los tres años objeto de estudio en este tramo se registraron diez accidentes graves, en los que fallecieron dos personas y otras doce resultaron heridas de gravedad.