ELECCIONES 20-D
El madrileño preocupado por la despoblación de la provincia
El técnico superior de Imagen se estrena como diputado tras obtener casi 37.000 votos

Miguel Vila, en un acto de campaña, frente al Teatro Principal de Burgos.-RAÚL G. OCHOA
Miguel Vila (Madrid, 1984) es uno de los rostros nuevos en el Congreso de los diputados en representación de la provincia de Burgos. Podemos situó a este joven, de 31 años, al frente del que ha sido el tercer partido más votado en la provincia, pero no fue la primera opción. El burgalés, del Valle de Mena, Pedro María de Palacio, iba a ser número uno hasta que presentó la dimisión de todos sus cargos como consecuencia del escándalo suscitado tras conocerse que años atrás fue condenado por un caso de abuso de menores.
Los resultados cosechados por el partido de Pablo Iglesias en la provincia de Burgos, con 36.612 votos, muestran que aunque se trastocaron los planes iniciales, la campaña a pie de calle y cara a cara, ha logrado reportar un éxito sin precedentes en unos comicios generales para un partido de nueva creación.
Vila es técnico superior en Imagen y cursó dos años de Derecho y Ciencias Políticas. Su trabajo en varias empresas de servicios y también como autónomo le impidió continuar con sus estudios y pronto llegó su pasión por el activismo que le atrajo hacia el círculo de Podemos. Es responsable de la Secretaría Política en el Consejo Ciudadano de la Comunidad de Madrid y, por su experiencia, se encarga de la imagen del partido en el ámbito estatal.
Por haber nacido en Madrid y acabar liderando la cabeza de lista al Congreso por Burgos, se le ha llamado «paracaidista» o «cunero». Son las expresiones que se utilizan cuando llega un candidato que no tiene nada que ver con la provincia por la que se presenta. Después de recorrer cientos de kilómetros de norte a sur y de este a oeste, sus colaboradores aseguran que está comprometido con esta provincia. De esta manera, indican que mantendrá las vías de comunicación abiertas para con todos los colectivos ciudadanos y asociaciones con los que se ha reunido en estos días. Este domingo, cuando conocía que será diputado, se mostraba a favor de poner en práctica medidas contra la despoblación que existe en esta provincia, a su juicio, propiciada por años de Gobierno del Partido Popular. El desempleo es otra de sus preocupaciones.
La campaña de Vila ha sido intensa en Burgos. Se ha dejado ver en los eventos deportivos, ha pasado frío en El Plantío, y también ha seguido algún encuentro de basket del Inmobiliaria San Pablo. Si llegó a sentir los colores, se desconoce, pero estuvo presente en las gradas en un escenario en el que no es frecuente ver a muchos políticos nacidos en Burgos capital o provincia.
Igual que los representantes de otras formaciones visitó mercadillos y también se ha tomado el vermú en Gamonal. En el ámbito de la política local, acudió como público al Pleno del Ayuntamiento del mes diciembre, en el que se debatía el dictamen de la comisión de investigación del concejal de Cultura, Fernando de Gómez. Activo en las redes sociales, no dudó en valorar lo que allí ocurría en varios tuits. La resaca electoral le ha dejado sin palabras en su perfil de Twitter, al menos hasta las 20.00 horas de ayer, pero sí se hizo eco del éxito electoral y de felicitaciones que le llegaron de amigos y compañeros.