Cajaviva Caja Rural mantiene su apoyo al emprendimiento joven
La entidad renueva su colaboración con AJE / Ofrecer facilidades a la financiación, mantener la figura del facilitador financiero y organizar charlas en centros escolares son los ejes del documento

Ramón Sobremonte y Álvaro Echevarrieta se dan la mano tras la firma del convenio.-RAÚL OCHOA
BURGOS
Las circunstancias económicas han propiciado que el perfil del emprendedor rebaje su edad media. «Mientras que hace unos años, la edad media de quien decidía emprender se situaba entre 35 y 45 años, ahora es de 35 años o menos», tal y como explicó el director general de Comercio de Cajaviva Caja Rural, Ramón Sobremonte, en la renovación del convenio para impulsar el emprendimiento que mantienen la entidad financiera, Fundación Caja Rural y la Asociación de Jóvenes Empresarios.
Además de cambiar la edad media, también han variado los motivos por los que se emprende. «El emprendedor de antes era gente que, por problemas laborales, se veía obligado a iniciar un proyecto empresarial, normalmente bajo la figura de autónomo, mientras que ahora, el emprendimiento vocacional ha empezado a tomar peso en la cultura española, es decir, quien después de finalizar sus estudios quiere hacer realidad sus proyectos y ser su propio jefe».
La renovación del convenio supone mantener las facilidades a la financiación en condiciones preferentes a los asociados de AJE, así como mantener la vía del denominado facilitador financiero como un «coach que pone a sus disposición Cajaviva para facilitar el proceso de proyecto del negocio nuevo, cómo buscar recursos financieros y cómo debe financiarse para que sea un proyecto de futuro». La figura del facilitador financiero «está ofreciendo muy buenos resultados a la asociación», explicó el presidente de AJE. Una figura que encarna Álvaro Echevarrieta, empleado de Cajaviva, y que ha atendido a un centenar de personas en las diferentes reuniones mantenidas en AJE.
«Acudimos una vez al mes a la sede de la asociación, mediante reuniones ya organizadas con unos 30 asistentes. Encontramos personas con proyectos muy trabajados pero con un escollo llamado financiación y a quienes explicamos que es un muro salvable y se les aconseja qué línea de productos les puede encajar», explicó Echevarrieta quien añade que «hay dos tipos de personas, quienes están empezando y quieren saber qué tipo de financiación encaja en sus necesidades y otros, con un proyecto muy desarrollado que saben qué financiación requieren pero duda cómo articularlos».
El objetivo es «ayudarles con proyectos solventes, serios, con continuidad en el tiempo y viabilidad», asevera el facilitador, «después hacemos un seguimiento de los que ya son clientes para observar su evolución o si cambian sus necesidades». La mayoría de los nuevos proyectos son «del sector servicios» y es que, «son negocios que con una pequeña inversión pueden ponerse en marcha».
Por otra parte, y precisamente para continuar apostando por la cultura del emprendimiento, el convenio contempla la celebración de cinco charlas formativas - una más que en el año 2015- tanto en la capital como en la provincia y destinadas a los alumnos del último curso de FP y de Bachillerato y con el objetivo de que «esos estudiantes sigan contemplando el emprendimiento vocacional como una opción de futuro», explicó el director de Comercio.
«Este año hemos impartido cuatro charlas a través de los asociados de AJE, hablando en primera persona de su experiencia empresarial», comentó Gil quien confirmó que «la cercanía que ofrece un empresario más joven y que acaba de iniciar su proyecto a los alumnos es algo muy positivo».
previsiones
El presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios aseguró que «aunque la crisis aún es palpable, este es el mejor momento para poner en marcha un negocio, porque iniciar una empresa en un boom económico es mucho más complicado que empezar de cero e ir creciendo». Asegura que «se nota más ‘movimiento’ no sólo en la asociación sino en la ciudad con la apertura de nuevos negocios».
Para Sobremonte, el año 2015 «ha sido un año de incipiente recuperación económica, pero que partía de cifras muy bajas, y con recuperación de empleo, aunque también con debilidades por la calidad de los puestos de trabajo». Sin embargo, «tenemos la duda de los que ocurrirá durante 2016» y es que «aunque se han iniciado con ‘alegría’ pequeños proyectos de inversión, la incertidumbre derivada de las últimas elecciones está frenando el desarrollo de nuevas, por lo que es fundamental que llegue un acuerdo que permita ala gobernabilidad del país. España no puede permitirse seis meses o un año de desgobierno porque aún queda mucho por hacer para que la recuperación económica se fortalezca» y añadió que «es el momento de apostar por ideas de Estado más que de partido».