El Correo de Burgos

NATALIDAD / PRIMER BEBÉ DEL AÑO

Lidia llega puntual para ser la primera burgalesa de 2016

Carolina, madre primeriza, salía de cuentas el 31 y dio a luz a la 1.10 / Apenas unas horas después del parto los felices padres aseguraban estar «en una nube»

Carolina y César posan con su hija, Lidia, la primera bebé del año en Burgos, horas después de su nacimiento.-RAÚL OCHOA

Carolina y César posan con su hija, Lidia, la primera bebé del año en Burgos, horas después de su nacimiento.-RAÚL OCHOA

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Lidia duerme plácidamente. Tiene ese rostro sereno que adorna el sueño profundo de los bebés. Está tranquila, ajena del todo al revuelo que ha levantado su llegada a este mundo. Y no solo para sus primerizos padres. Lidia ha sido la primera burgalesa de 2016 y eso añade al jolgorio que acompaña todo nacimiento la repercusión ‘pública’ de tal vicisitud, que siempre es mérito de la naturaleza. Porque también pudo cerrar 2015, pero no, esperó hasta la 1 y 10 de la madrugada para salir a saludar con el apoyo del fórceps «aunque no se la nota nada», relataba una agotada Carolina ayer, apenas 10 horas después de sostener por vez primera a su bebé.

Ambas compartían cama y lejos quedaban ya el trance de un parto sin epidural cuyos primeros avisos aparecían a las 16 horas del día de Nochevieja.

Lidia llegó puntual. Los cálculos apuntaban al 31 de diciembre y apenas se desviaron. Mientras el grueso de los burgaleses atendía al son del reloj de la madrileña Puerta del Sol, Carolina, con el apoyo de César, su pareja y padre de la criatura, enfilaba la recta final del alumbramiento.

Lidia nacía sonrosada, con 3,440 kilos y 49 centímetros, y al instante hacía olvidar a su madre los dolores de las horas previas. Comenzaba la aventura de la paternidad para estos dos burgaleses, de 35 y 41 años, encantados con la idea de inaugurar el listado de bebés del año.

Lo reconocía la nueva mamá tras confesar que apenas había dormido porque «no podía dejar de mirar» a su retoño. «No imaginaba que iba a ser tan emocionante, estoy como en una nube», añadía. Lo normal. Junto a ella una flamante abuela también primeriza asentía, paladeando ya el nuevo cargo. Iniciaba así la familia Saiz Carranza un año más nuevo que nunca.

En Castilla y León

Pese a que se dio prisa, Lidia no fue la primera en nacer en Castilla y León. El pequeño Mario, que lo hacía en el hospital de El Bierzo pasados veinte minutos de la medianoche, se hacía con ese ‘honor’ de ser el primer castellano leonés del año. Un cuarto de hora después nacía Lucas en Salamanca. Lidia era la tercera de la región. Tras ella, a las 3.43 ‘llegaba’ Lucía en Valladolid y ya pasadas las 5 de la madrugada lo hacían Olivia en León y Mohamed en Segovia, informa Ical.

Bastante más tardío fue el primer abulense, Raúl, que nació a las 15.30 horas, aunque en realidad se adelantó cuatro semanas de la fecha de parto prevista, por lo que su caso sí fue toda una sorpresa.

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