El reflejo de la lactancia en el día a día
La Asociación Madres de Leche de Burgos recopila y expone durante este mes en el HUBU una sucesión de estampas cotidianas que reivindican el «vínculo afectivo» y la «seguridad emocional» que nos brinda la naturaleza

Un proyector muestra una sucesión de instantáneas que reflejan con fidelidad el milagro de la vida.-RAÚL G. OCHOA
El llanto como soplo de vida, el contacto piel con piel entre el recién llegado y su creadora, la fuente de alimento básica y natural como nexo de unión de dos almas contiguas, la vuelta a casa y la conciliación sociolaboral. Son escenas de un milagro que durante este mes se plasman en una exposición organizada por la Asociación de Lactancia Materna Madres de la Leche de Burgos en la sala del sótano del Hospital Universitario de Burgos (HUBU). Con el apoyo logístico del Grup Nodrissa de Denia (Alicante), que ha cedido la mayoría de las fotografías, el colectivo vuelve a proclamar la importancia de «recuperar» una práctica «perdida» que ha sido el sustento de la humanidad desde el principio de los tiempos.Más allá de la ternura que desprenden las instantáneas, en las que se puede encontrar «un poco de todo», la presidenta de la asociación, Elba Chapero, revela el carácter concienciador de una muestra que de manera indirecta denuncia que «la industria farmacéutica se ha enriquecido con leche artificial» a base de «vendernos que era mejor y que la natural estaba desfasada».Sin embargo, «no hay competencia», la leche en polvo «no puede imitar las propiedades» del néctar materno, que «se va adaptando a la edad del niño». Además, el recién nacido cuenta con una protección adicional frente a riesgos futuros para su salud. Según explica Chapero, muchas enfermedades que se detectan «con el paso del tiempo» con la obesidad, la diabetes o diversos problemas endocrinos guardan en muchos casos relación con una alimentación artificial desde la base.Seguridad emocionalDel hospital a casa y de casa al trabajo. El tiempo pasa volando y la rutina vuelve a regañadientes de la madre que se plantea cientos de dudas y preocupaciones. Es entonces cuando las lactantes se plantean la posibilidad de recurrir a la leche en polvo ante la imposibilidad de dar el pecho a demanda. En estos casos, el sacaleches -manual o eléctrico- se convierte en la mejor opción por mera cuestión de salud. No obstante, Chapero recomienda mantener un hábito que a nivel psicológico favorece un «vinculo afectivo» que se traduce en «seguridad emocional».¿Hasta que edad es recomendable dar el pecho? En principio, «hasta que la madre y el niño quieran». Nadie más debe inmiscuirse en ese primer pacto filiomaternal aunque el «mínimo» establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se fije en «dos años» o «nuestra especie esté preparada hasta los seis o siete», algo «rarísimo» -por no decir incomprensible- en la sociedad actual.Ante todo comprensiónLas reuniones de la Asociación de Lactancia Materna Madres de la Leche de Burgos el primer y tercer miércoles de cada mes se han convertido en un foro abierto a quien lo desee para intercambia experiencias, resolver dudas y eliminar -en el caso de las embarazadas- cualquier atisbo de «inseguridad, miedo y culpabilidad». Los únicos requisitos indispensables para acudir a estas «reuniones improvisadas» con personal especializado en la materia son el «respeto» y la «comprensión».A modo de anécdota para explicar el porqué de esta cuestión de fondo, la presidenta de la asociación recuerda la presencia en varias ocasiones de parejas ávidas de información «dando el biberón». Así, deja muy claro que los asistentes a las charlas nunca prejuzgan lo que hacen los demás. El sectarismo no tiene cabida en estos encuentros, por lo que «no se tienen que esconder», bromea.Y ya que hablamos de esconderse, ¿es Burgos una ciudad tolerante con la lactancia en lugares públicos? Parece ser que sí, porque «hace años que no recibimos ninguna queja», si bien es cierto que los centros comerciales suelen dar «más problemas». No obstante, algunos cuentan con salas para ello, pero la «demanda» siempre es imprevisible.