Un cajón de sastre con aroma retro
El Fórum Evolución acoge desde mañana y hasta el domingo, la V Feria de Antigüedades

Feria celebrada el año pasado.-RAÚL G. OCHOA
Ropa, muebles, objetos de decoración o de coleccionista son sólo una muestra de las miles de piezas que coparan, este fin de semana, el Fórum Evolución, gracias a la celebración de la V Feria de Antigüedades, coleccionismo y vintage. Desde mañana y hasta el domingo, «treinta y nueve expositores llegados de distintos rincones del territorio nacional así como de países como Francia, Inglaterra o Portugal expondrán sus mejores tesoros, más de 30.000 piezas» explicó Maricruz Madrid, miembro de la organización.
«La gente muestra mucho interés en esta feria, para nosotros es como estar en casa porque es un feria cómoda y a pesar de que pasamos momentos de crisis, nunca faltará el regateo y el ajustar precios para que todos puedan disfrutar de las antigüedades», comenta Ángel Moix, organizador del evento, «este es un buen momento para que las antigüedades estén de moda».
Y de hecho lo están, Moix asegura que «cuando se llega a reproducir piezas antiguas y se ponen a la venta- como es el caso de las chapas vintage con motivos de marcas míticas como Coca Cola- se demuestra que hay una gran demanda de género antiguo, el sector está en auge».
Tanto es así que las ferias «han pasado a ser un asunto cultural, sirven para que la gente conozca y aprenda del pasado, en muchos casos de un pasado reciente, como el que se puede encontrar en las casas de sus abuelos, en las que encontramos piezas que nos traen un recuerdo especial y que ahora vuelven».
Muchas de esas piezas guardan para expositores y compradores un enorme valor sentimental que lejos queda de su valor económico. «Debemos aprender a guardar algunas cosas, ser un poco visionarios y darnos cuenta de que en el presente están bien pero en un futuro serán un antigüedad y un recuerdo», aseveró el organizador.
Además, en la cita, no sólo se podrá comprar sino que «aquellas personas que lo deseen pueden traer una pieza que tienen en casa por si quieren conocer su valor, tener un peritaje o, simplemente, venderla». La feria, por la que en la anterior edición pasaron 4.000 personas, «contará con un género muy variado, desde prendas de ropa a todo tipo de piezas de decoración, entre otras cosas».
Es precisamente a través de la decoración como «la gente joven está entrando en el mundo de las antigüedades». Moix cree que se debe a que «actualmente en todos los escaparates se muestran piezas antiguas para decorar, como bicicletas restauradas o cajas de madera pintadas» y es que «hemos aprendido que las piezas vintage, las más recientes, se han introducido en nuestras vidas sin darnos cuenta». En este sentido, asevera que «el futuro del sector pasa por el comprador joven, quien suele buscar objetos que reconoce, ellos son quienes nos están empujando».
Las grandes piezas- esas cuyo coste económico supera los miles de euros- tienen otros espacios, «la venta se hace de una forma privada y más íntima». De ahí que Moix asegure que «en la feria se pueden encontrar piezas desde por sólo un euro, hay piezas para todos los bolsillos». Además, recuerda que «el valor de un producto lo pone cada uno personalmente, el valor de las piezas muchas veces se mide por el sentimiento del coleccionista o del comprador».
La feria ya es un éxito antes de celebrarse y es que, tal y como explicó Moix, «aunque no sabemos como irá, volveremos a organizar otra en septiembre y, también, el próximo 2017, porque los expositores nos lo han solicitado».
El horario de visitas será el viernes de 17 a 21 horas y sábado y domingo de 11 a 14.30 y de 16.30 a 21 horas. La entrada costará 3 euros y servirá para una jornada completa.