Arranca en la UBU la búsqueda de un tratamiento contra la fibrosis quística
Representantes de los ocho socios implicados en el proyecto europeo cierran hoy la reunión inicial de una investigación que cuenta con un presupuesto de 4,6 millones de euros

Encuentro de los 20 técnicos procedentes de España, Italia, Dinamarca, Alemania y Hungría.-ECB
La Universidad de Burgos fue sede ayer de la reunión del lanzamiento del proyecto europeo de investigación sobre la fibrosis quística TAT-CF. En el encuentro, que se cierra hoy, han participado una veintena de técnicos e investigadores de los ocho socios implicados de una iniciativa que busca obtener un tratamiento médico contra esta dolencia rara y grave. La Universidad de Burgos actúa como coordinador de una iniciativa investigadora que cuenta con una subvención europea, dentro del programa Horizonte 2020, de 4,6 millones de euros. En él participa el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Instituto Giannina Gaslini e Instituto di Biofísica (CNR) ambos de Italia; dos entidades sin ánimo de lucro: Steinbeis Innovation GmbH (Alemania) y Bioneer A/S (Dinamarca); y dos empresas: Biopraxis AEI (España) y Avidin Ktf (Hungría).
La primera toma de contacto de lanzamiento del proyecto «está siendo muy positiva porque, aunque ya habíamos tenido reuniones previas, nos permite definir de forma clara qué pasos hay que seguir para atacar los primeros objetivos», señala el investigador principal del proyecto y profesor del Departamento de Química de la UBU, Roberto Quesada. El objetivo de esta iniciativa, que estará en marcha hasta el año 2018, es «explorar si el desarrollo preclínico que sabemos que funciona en las células puede trasladarse más allá y dar una validez terapéutica para tratar la fibrosis quística, para la que no existe tratamiento curativo».
En el departamento de Química de la UBU se darán los primeros pasos para desarrollar la formulación de los compuestos que después se probarán en ratones y, «si hay éxito» se buscará un desarrollo farmacéutico. En concreto el trabajo en la UBU, para el que contarán con un presupuesto de algo más de 650.000 euros, consiste en «sintetizar la molécula que después se pueda suministrar al resto de los compuestos», puntualiza Quesada. La reunión de lanzamiento del proyecto ‘Nuevos enfoques terapéuticos para el tratamiento de la fibrosis quística basados en moléculas pequeñas transportadoras de aniones’ se cerrará hoy aunque se mantendrán, a lo largo de los 36 meses de vigencia del proyecto, reuniones físicas cada seis meses y seminarios de trabajo al año. La clausura de la investigación se llevará a cabo, también, en las instalaciones de la universidad burgalesa.
25.000 europeos padecen fibrosis quística. Es una dolencia potencialmente mortal porque afecta a órganos vitales como pulmones, páncreas, hígado e intestino. En ellos se presenta una mutación que afecta a una proteína encargada del transporte de aniones como cloruro y bicarbonato a nivel celular. Eso genera moco en estos órganos que acaban generando importantes afecciones que reducen la esperanza de vida a los 35 años. El proyecto trata de usar pequeñas moléculas sintéticas para sustituir el transporte de aniones a nivel celular. De esta manera se lograría atajar la dolencia de raíz.