FESTIVIDAD DE SAN ANTÓN / BENDICIÓN DE LOS ANIMALES EN LAS HUELGAS
Agua bendita para que la mascota de la casa tenga un buen año
Cientos de personas acuden a la bendición de los animales en Las Huelgas y el reparto de panecillos

El párroco bendice a los animales que sus dueños portaban en brazos, ante la imagen del santo.-RAÚL OCHOA
El barrio de Las Huelgas también celebró su día grande en honor a San Antón. Las conmemoraciones habían comenzado en la jornada anterior con la incorporación de 10 nuevos miembros a la Cofradía, la misa a cargo del párroco Joaquín Torres, la bendición de los panecillos y el reparto del caldo del santo.
Ayer domingo, desde primera hora de la mañana se notaba el bullicio en las calles del entorno de Las Huelgas. Familias enteras acudían con sus mascotas protegidas con ropas para animales de cuatro patas para paliar el intenso frío con que se recibió la festividad. En torno a las 12,30 horas, inicio del comienzo de la santa misa, la iglesia estaba abarrotada y los dueños de las mascotas esperaban en el exterior en torno al recinto vallado dispuesto frente a la iglesia para tras la homilía, proceder a la bendición de los animales.
Se notaba en el ambiente la festividad. Muchos eran los que comentaban que había «más gente que otros años». Pese al frío, por la mañana lucía el sol a intervalos que hacía más grata la espera para que los mejores amigos del hombre pudieran ser rociados con el agua bendita.
Los perros eran los más numerosos. Grandes, pequeños, cachorros, adultos, con gran pelaje o con pelo corto que les exigía una indumentaria adecuada para la espera. Aunque los canes eran mayoritarios, también había cotorras esperando pacientes en sus jaulas, o hámsters e incluso un caballo que aguantaba sin rechistar las caricias que le brindaban los más pequeños.
Las colas para adquirir los panecillos comenzaban a formarse mientras en la iglesia proseguía la homilía a la que acudió la concejala Carolina Blasco. Cientos de personas portaban sus bolsas con los panecillos y no fueron pocos los que en la espera dieron cuenta de estas roscas elaboradas con anís y manteca.
Al fondo, un camión con remolque portaba los dos grandes cerdos que con apenas un mes aguardaban a conocer a la persona agraciada en la rifa que se llevaría al marrano a su casa.
Sobre las 13,30 la homilía finalizó, y los cofrades salieron de la iglesia portando al santo que presidió el recinto vallado donde se procedería a la bendición de los animales.
El párroco fue bendiciendo uno a uno a cada animal que iba ‘procesionando’ al interior del recinto para salir posteriormente y dar paso al siguiente de la fila. Las tradicionales jotas del grupo de danzas de Los Zagales pusieron fin a esta primera parte de los actos en honor a San Antón. Posteriormente, vecinos del barrio y visitantes esperaban la rifa mientras degustaban los tradicionales pinchos de chorizo y morcilla con los que la Peña Fajas de las Huelgas homenajea a llos visitantes en este domingo de San Antón.