LAS CANDELAS
Al servicio de Gamonal
El policía local Juan José García ‘Gaitu’ recibió ayer el Tito de Oro en la mañana grande del barrio que comenzó con la tradicional Misa de la Luz

El alcalde Javier Lacalle, con capa castellana, y otros corporativos a su llegada a Gamonal para participar en la comitiva y la misa en honor a la Virgen de Las Candelas.-RAÚL OCHOA
Emocionado, «muy contento» y de gala. Así aguardaba Gaitu el homenaje que sus vecinos le iban a brindar minutos después. Las dulzainas anunciaban fiesta y ponían la banda sonora al momento de Juan José García. El rojo chillón de los claveles reventones prendidos de las solapas a su alrededor subrayaba el ánimo subido. Del acento local se encargaban las capas burgalesas.
La fiesta de las Candelas motivaba una escena que cada año cambia de rostro, como cambia de manos el Tito de Oro, galardón que entrega la Cofradía de San Antón a ilustres de la zona. Y ayer le tocaba a Gaitu. 44 años como residente en ese barrio «que tiene un gen especial, algo indescriptible», y otros muchos -por temporadas- como agente de la Policía Local en sus calles servían de argumento para apuntalar una decisión unánime. Y su simpatía, esa cercanía que él traduce como parte fundamental de su oficio: «El que sea policía local no cambia mi relación con la gente, eso es precisamente lo que intentamos, ser policía ciudadana, de vecinos, una parte más del engranaje de Gamonal».
El barrio que ayer le agasajaba asistió a su primer «periplo» como agente. Llego a él a batirse el cobre «hace 31 años, con un sereno y un compañero que se jubilaba».
En 2008, ya como responsable máximo de sección, recalaba de nuevo en su casa, de la que presume siempre que tiene ocasión. No elude siquiera abordar la imagen de enclave ‘conflictivo’. Preguntado por ello como vecino de Gamonal y autoridad respondía sin perder el gesto sereno: «En realidad me pongo en las dos partes y estoy convencido de que con el diálogo se puede lograr lo mejor para todos. Medio Juanjo es policía y medio Juanjo es Gamonal».
Y además es Gaitu: «Es un apodo que viene de gaitero porque me chupaba el dedo de pequeño. Por las maledicencias de los amigos el mote degeneró y con el me he quedado».
Al igual que tan singular alias también llevará por siempre el reconocimiento que encerraba ayer el sentir de un barrio y de sus compañeros. Lo confirmaba su propio jefe, el intendente de la Policía Local, Fernando Sedano, que destacaba del agente distinguido «su humanidad». «Es una buena persona, siempre intenta conciliar y además su trabajo en el barrio es de diez», añadía minutos antes de que partiera la comitiva liderada por los Gigantillos que desembocó en la Real y Antigua. En el mismo espacio que había reunido a los bebés del barrio nacidos en 2015 en la tradicional y también abarrotada Misa de la Luz, donde decenas de familias se arremolinaban para que sus retoños recibieran la bendición.
Con tan emotiva estampa arrancaba la mañana grande de Gamonal que culminaba con otra no menos sentimental, con el agradecimiento de Gaitu «a quienes me han otorgado esta distinción, a mis seres más queridos, al cuerpo al que represento y al barrio en general».