ASOCIACIONES DEPORTIVAS / Comprometidos con el deporte y la actividad física
La importancia de transmitir valores
El Aparejadores RC recupera la afición por el rugby con un proyecto de futuro que apuesta por la formación de los jóvenes

Ricardo Visiers (DHB), Diego Zamora (sub 16), Alejandro Sicilia (sub 18), Álex Mártínez (sub 6), Lucas Martín (sub 10), Nor Ezzaidani (Regional), Ixeya Moreno (sub 8), Andrea Barroso (femenino), Águeda Olalla (sub 14) y Javier Sáiz (Veteranos) representa-SANTI OTERO
BURGOS
Burgos es tierra de rugby. Siempre lo ha sido y ahora vuelve a disfrutar superado un barbecho que a punto estuvo de llevarse por delante muchas ilusiones. Los buenos y los malos recuerdos se acumulan desde que los pioneros dieran forma a la primera aventura a finales de los años 60, pero el rugby local ha aprendido de los errores para vivir un esplendoroso presente en el que construye un futuro ilusionante.Un deporte de villanos practicado por caballeros, dicen. Esta especialidad ha soportado a lo largo de las décadas el peso de los estigmas, pero el rugby presume orgulloso de los valores intrínsecos que transmite dentro y fuera del terreno de juego.El trabajo en equipo y la disciplina, así como el respeto al árbitro y a los entrenadores, son algunas de las virtudes grabadas a fuego en el balón oval. Y el Aparejadores RC se encarga de perpetuar en Burgos estas directrices sagradas. «Intentamos que se apliquen estos valores tanto en nuestro deporte como en cualquier faceta de la vida», explica el presidente del club, Leví Moreno.El nuevo proyecto arrancó en el curso 2006/2007, después de que el Aparejadores RC y el CD Rugby Burgos tocaran fondo una vez exprimidos los años buenos. Pero ni siquiera esa unión de fuerzas sirvió en un primer momento y tocó arrimar el hombro para facilitar la reconstrucción. «Hubo que plantearse la desaparición o hacer un proyecto sólido. Era el todo o el nada, entramos gente nueva y parece, que de momento, la cosa ha salido bien», valora Moreno.La transición «política» se hizo con naturalidad, una unión «bien llevada» aunque alguno aún tenga teñido el corazón de verde. «Nos hemos sabido acoplar porque en estas cosas hay que ceder y no poner trabas. De lo contrario, se pierde el tiempo en detalles que no ayudan en lugar de buscar buenas ideas», zanja.El actual presidente gualdinegro pertenece originalmente a las filas del Ferroplás Rugby Burgos, donde aprendieron la importancia de mimar al máximo el futuro. «No hubo relevo generacional y el Aparejadores empezó a perder jugadores desde el momento en el que los estudiantes optaron por ir al País Vasco. Fue un caos», reconoce.El presente de poco sirve si no viene acompañado de un mañana y el Aparejadores RC disfruta en esta nueva etapa volcado en la formación de jugadores y de personas. «El trabajo de cantera es lo que más te llena y lo que más aporta. Es lo que queremos que nos defina como club», señala. «Tener un equipo en División de Honor B que gana habitualmente está muy bien, pero el hecho de que haya niños que conozcan nuestro deporte es más satisfactorio», añade.Por eso, Moreno rechaza que el rugby sea un deporte violento y destaca la importancia de trabajar desde la base. «Hay contacto, pero también lo hay en otros deportes. Se trata de educar bien a los niños, de enseñarles a actuar en esas situaciones concretas. No es tan fuerte si estás bien entrenado y conoces bien las reglas», afirma.La labor de cantera supone una aportación a la sociedad incalculable, una dedicación fundamental para el club y una inversión necesaria y sostenible. El Aparejadores RC, que cuenta con la participación 120 jóvenes, también dedica sus esfuerzos a la promoción del deporte femenino. «Tiene un bloque consolidado, con 25 fichas. Hacen un buen trabajo en el club y tienen una buena dinámica», explica el dirigente.El plan del ‘Aparejos’, que tampoco olvida a los ilustres veteranos del rugby burgalés, cada vez cuenta con un respaldo mayor de la sociedad. El número de socios aumenta gradualmente (actualmente alcanza el millar) y la repercusión va a más temporada tras temporada.Todo, con el respaldo de los patrocinadores que se unen al proyecto global de un Aparejadores RC que se afana en transmitir «conciencia de club». «Esto tiene que funcionar entre todos. Antes era cosa de unos pocos y ahora estamos muchos porque si no es imposible. Hay que preparar a la gente para que adquiera responsabilidades de forma natural», explica.El rugby conoce la importancia de transmitir su mensaje a toda la sociedad. Por eso, la entidad gualdinegra es activa «en la promoción y desarrollo» de su deporte, con presencia en colegios y en aquellas actividades culturales que requieran su presencia. «Estaremos presentes en cualquier cosa que nos pidan porque somos un club de Burgos y para Burgos», resume Leví Moreno.