COMPROMETIDOS CON EL DEPORTE Y LA ACTIVIDAD FÍSICA
Un club humilde con sueños olímpicos
Con la promoción de la halterofilia como principal objetivo, la entidad capitalina ha forjado a dos campeones, Iván García Rueda y Junior Santana, que lucharán por acudir a los Juegos de Río

Imagen de algunos de los levantadores más destacados del Sol y Luz durante una competición, acompañados por Manolo García (segundo por la izquierda) y Carmelo Macías (segundo por la derecha).-
Corría el año 1989 cuando 5 levantadores de la capital burgalesa fundaron el Halterofilia Sol y Luz Burgos.En aquellos momentos se trataba del tercer club de Burgos, porque ya existían el Diego Porcelos y el Padre Aranburu.Entre los fundadores estaba Manolo García, actual director técnico de la entidad y hace 27 años uno de los halteras más prometedores del panorama nacional. «La intención no era otra que la de juntarnos y entrenarnos», señala el burgalés, que también explica que el nombre vino motivado por el primer patrocinador del equipo. «Sol y Luz era el nombre de una cristalería de un amigo.Nos echaba una mano y por eso inscribimos el club con este nombre», indica.
El Sol y Luz ha sido el único de aquellos clubes que ha soportado el paso de los años.En la actualidad, han surgido otros. García marcó el camino. Fue tres veces campeón de España y estuvo 3 años en la selección nacional. «Fui el primer burgalés que competí en pruebas internacionales».
Dejó las pesas a un lado para dedicarse a entrenar e Iván García Rueda fue la primera de sus perlas.El alumno superó al maestro. Cuenta con 31 títulos nacionales y ha disputado 10 mundiales y 9 europeos -probablemente en abril le llegará el décimo-.«Conozco a Iván desde los 10 años y le he visto evolucionar y crecer como persona y como deportista. Tiene un gran mérito lo que ha conseguido y creo que no se ha valorado como es debido», declara.
El otro diamante de la cantera burgalesa es Junior Santana, campeón de Europa sub 17 y bronce en el Campeonato del Mundo junior.«Se puede decir que es también un hijo deportivo mío. Cuando comenzó a entrenar con nosotros solo sabía jugar al béisbol», expone.
Es un club pequeño, pero que compite en la elite y que cuenta con deportistas con un currículum al alcance de muy pocos. Los aprietos económicos han perseguido al Sol y Luz desde su inicio. «Para formar parte de este club, para entrenar, no hay que pagar una cuota. Siempre ha sido así. Lo que me duele es que somos un equipo de máxima categoría, pero que carece de recursos», lamenta Manolo García, alma mater de la entidad y el director técnico.
El entrenador burgalés asegura que el Sol y Luz es una familia de 26 miembros donde cada uno trata de aportar su granito de arena. Las caras visibles son Iván y Junior, aunque no se quiere olvidar de Carolina García Rueda, Bryan Santana o Ángel Santana, también deportistas de un alto nivel.
Los éxitos no son fruto de la casualidad, sino del trabajo que se realiza en la sala del polideportivo El Plantío cada día. Manolo García y Carmelo Macías, el actual presidente del Sol y Luz, han llamado a muchas puertas, aunque la respuesta generalmente siempre ha sido la misma.El técnico tampoco entiende que la Junta de Castilla y León les apoye. «Nos dicen que no tenemos la repercusión suficiente, pero yo les hablo de resultados, de deportistas de elite y en ese apartado tenemos más que ninguno».
El listón está muy alto, aunque en la entidad capitalina sueñan en que en 2016 puedan tocar el cielo. Los Juegos de Río de Janeiro pueden encumbrar al humilde club burgalés y situarlo al lado de un puñado de elegidos.
Para la competición de halterofilia España cuenta con 3 plazas en la categoría masculina, algo que nunca había ocurrido. Iván García Rueda y Junior Santana aspiran a ocupar uno de estos puestos. Todo se decidirá en el Campeonato de España que se disputará en junio.El Sol y Luz ha solicitado su organización para que los suyos aumenten sus opciones al competir en casa.«Necesitamos la ayuda del Ayuntamiento y ya se la hemos pedido. Todavía no tenemos una respuesta», señala.
Manolo García sueña con ver a sus dos pupilos en Brasil, en el evento deportivo más importante del mundo. «Si lo logramos sería para hacer un monumento al Sol y Luz y reconocerle su labor.Que un club tan pequeño puedan salir dos campeones de esta talla tiene un gran mérito», finaliza. Río es un sueño, pero no una utopía.