MUNICIPAL / SERVICIOS SOCIALES
La mitad de los burgaleses tiene carné de los cívicos
En 2015, de los 93.509 burgaleses con carné, 3.375 fueron nuevos, lo que supuso un incremento del 3,7 por ciento del número de usuarios

Dos padres con sus pequeños juegan en una ludoteca de uno de los centros cívicos de la capital.-RAÚL G. OCHOA
Desde su puesta en marcha, los centros cívicos han sumado usuarios de forma progresiva cada año. Así las cosas, un 52,5% de la población burgalesa cuenta con carné de usuario. «En 2015, 93.509 personas tenían carné de centros cívicos, de ellos, 3.375 fueron nuevos, lo que ha supuesto aumentar un 3,7% el total de usuarios», explicó la concejal de Servicios Sociales, Ana Lopidana, quien añadió que «una de las causas más importantes de este crecimiento se debe a la apertura, ese mismo año, del centro cívico de San Juan». Por sexo, la mujeres siguen siendo quienes más uso hacen de los centros cívicos, tanto de sus instalaciones como de las actividades que ofertan y es que «un 72,3% de los usuarios son féminas y un 27,7% son hombres», apuntó la edil popular.
Así la cosas, el año pasado se realizaron más de 1,3 millones de usos de los distintos servicios que ofrecen los centros cívicos, es decir, 4.135 usos sustantivos diarios. «Esta cifra supone un 10,5% más respecto al año anterior, teniendo en cuenta el centro cívico de San Juan». En cualquier caso, «si no se incluiría el centro cívico en la suma, habríamos seguido registrando un incremento en el número de usos, en este caso de un 1%».
En cuanto a las instalaciones, el uso de las salas de encuentro «aumentó un 18,8%; los que provienen de inscripciones, es decir, las personas que han accedido a cursos, crecieron un 3,8%», comentó la concejal. Por su parte, el uso de las ludotecas se incrementó un 10% respecto al 2014, con 96.395 usos. Sin embargo, la utilización de las bibliotecas «sufrió un descenso del 4,9%, a pesar de haber invertido 50.000 euros en la mejora del fondo bibliográfico de los centros».
Mención especial merece también la participación en las actividades que conllevan un grupo organizado, con duración cuatrimestral, que se incrementaron en un 6,7%, con 36.837 usuarios. En esta misma línea de crecimiento se encuentra la cesión de espacios y salones de actos a la ciudadanía, «una fórmula que cada vez es más demandada entre los burgaleses», aseguró Lopidana, «en 2015 se usaron 1.220 veces, lo que supone un incremento del 17% respecto al año anterior». Precisamente en estos espacios, «se desarrollaron 125 exposiciones, un 26% más que en 2014.
La derivación de usuarios desde centros de salud o programas de inserción de empleo, que acceden a los centros cívicos para desarrollar distintas actividades «aumentó en un 4% o lo que es lo mismo, desarrollaron 1,6 actividades por usuario», explicó Lopidana.
En cuanto a la solicitud de información, cada día «se atendieron 233 llamadas telefónicas y se informa a 504 ciudadanos». De este modo, la concejal aseguró que «la gestión económica que se ha hecho de los centros cívicos es muy satisfactoria, más aún habiendo puesto en marcha un nuevo centro cívico con el mismo presupuesto, 3 millones de euros». En cuanto a la recaudación «en 2015, se percibieron 812.556 euros, por lo que el coste real del servicio de centros cívicos sería de 2,2 millones de euros».EL SERVICIO DE URGENCIA SOCIAL ATIENDE A 227 PERSONAS
El Servicio de Urgencia Social (SUS), que prestan los Servicios Sociales Municipales de Base y la Fundación Lesmes, atendió en 2015 a 227 personas- 112 hombres y 115 mujeres- en 145 intervenciones, «lo que supuso un incremento del 18,8% respecto al año anterior», tal y como aseguró la concejal popular, quien añadió que «el 91% de las personas fueron atendidas por primera vez».
Este sentido, «el servicio proporciona atención primaria a personas o grupos sociales que se encuentran en situación de desamparo o crisis originada por causas imprevisibles, de aparición súbita, puntual y de carácter transitorio o por causa latentes cuyos efectos se agudizan en un momento determinado y al que no pueden hacer frente por ellos mismos», explicó Lopidana.
El análisis desarrollado por los Servicios Sociales señala que «continúa la prevalencia del número de intervenciones con familias, que ha aumentado un 200% respecto al año anterior, seguido por el sector de las personas indomiciliadas, mayores e inmigrantes». La edil hizo especial hincapié en la disminución en la intervención con personas indomiciliadas y transeúntes, «al pasar de 86 intervenciones en el año 2014 a las 19 del año 2015» quien considera que «puede deberse a que muchos de ellos se han marchado a poblaciones del sur de España».
Por el tipo da actuación, «las intervenciones a través de técnicas de mediación pasaron de 66 en 2014 a 94 en 2015, el acompañamiento y traslado pasó de 66 casos a 34 y la gestión del alojamiento, también ha descendido, al pasar de 61 acciones a 37 en 2015». De este modo, en cuanto a los agentes derivadores, «un 68% de los casos provienen de Policía Local mientras que en 17% lo hicieron de servicios sanitarios».
Desde el servicio, que tiene un coste anual de 39.000 euros, «en el 71% de los casos la atención requirió desplazamiento, mientras que en un 29% se solucionó mediante atención telefónica».