Comienzan los arreglos en los pisos de Caixabank en la calle Segovia
Las primeras actuaciones serán en las cornisas / También en Las Calzadas y en avenida Cantabria

Cada portal amaneció ayer con un andamio ya que se están iniciando los trabajos en las cornisas.-ISRAEL L. MURILLO
Las primeras obras para mejorar el estado de conservación de los edificios de las calles Segovia y Las Calzadas, así como avenida Cantabria, han comenzado. Los inmuebles son propiedad de la entidad bancaria Caixabank y tras las quejas de los inquilinos, que están en trámites para organizarse en una asociación, se están dando los primeros pasos en aquellas actuaciones más urgentes.
Así, en la mañana de ayer, se colocaron andamios en los portales que dan a la calle Segovia con la idea de comenzar con las cornisas y los pesebrones. Algunos vecinos de estas viviendas confirmaban que durante estos días están viendo actividad en la zona, pero comentaban que esperaban más.
El compromiso de la entidad bancaria, a través de las inmobiliarias Servihabitat y Buildincenter, es ir acometiendo aquellas mejoras que les han sido señaladas por los vecinos, así como por Gestin, los encargados de la administración de la finca. Representantes de la entidad visitaron hace unos días tanto las zonas comunes como algunas viviendas donde se han detectado necesidades, por humedades o mal estado de las ventanas, para ir reparándolas.
Uno de los vecinos indicaba que lo más urgente son las cornisas y después esperan soluciones tanto en las viviendas particulares como en la urbanización de la plaza, muy deteriorada por el paso de los años.
Una carta de desahucio
A principios del mes de febrero, los inquilinos de estas viviendas, muchos de ellos con rentas antiguas, fueron sorprendidos al recibir una carta en nombre de la entidad bancaria en el que se les anunciaba un próximo desahucio. En pocas horas, responsables de la entidad comunicaron que había sido un error, pero de esta manera comenzó una nueva relación con Caixabank en la que los vecinos hicieron llegar sus quejas por el estado de abandono en el mantenimiento de esta barriada, construida hace ya 60 años.
Los vecinos de los bajos de la calle Segovia han mostrado su preocupación por el desprendimiento del cemento entre ladrillos que permite que las humedades entren en sus viviendas, algo que es casi eterno en los techos de los últimos pisos donde las goteras y humedades son casi constantes. Filtraciones que también se producen en algunas de las puertas que tienen aberturas en la parte baja. En cuanto a la plazuela interior, de uso público pero propiedad del inmueble, señalan la existencia de boquetes en el firme, y mobiliario antiguo está sin cambiar en décadas.