COMPROMETIDOS CON LA CULTURA Y LAS TRADICIONES DE BURGOS / AMIGOS DEL PUEBLO SAHARAUI
El soporte solidario en Burgos de los saharauis
Amigos del Pueblo Saharaui lleva 20 años tratando de mejorar su vida con ayuda y cooperación

Una imagen de la iniciativa ‘Vacaciones en Paz’.-RAÚL G. OCHOA
«Llevan 40 años viviendo en pleno desierto. Nos podemos hacer una idea de lo que es vivir allí». Con esta frase resume Maite Jiménez Díaz, que acaba de asumir la presidencia de la asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, las condiciones de vida de cientos de miles de saharauis. Una durísima situación que los cerca de 200 socios de la agrupación tratan de paliar a través de las iniciativas de ayuda y cooperación que promueven desde 1997, año en el que se iniciaron las primeras actividades.
Es en 1998 cuando se crea formalmente la agrupación. Al principio se compartió asociación con Soria y Aranda, hasta que crecieron las actividades y se separaron. La asociación centra sus iniciativas en cuatro pilares fundamentales: Ayuda humanitaria, sensibilización, cooperación y ‘Vacaciones en Paz’, el proyecto más visible de la asociación y en el que cada verano familias burgalesas acoge a niños saharauis durante dos meses.
Antonio Ibáñez, que ha pasado el testigo a Maite Jiménez al frente de la asociación, explica que en el ámbito de la ayuda humanitaria destacan especialmente las caravanas de alimentos y medicinas. También se cubren otras necesidades, como neumáticos. En este apartado, la asociación de Burgos es ejemplar. «En los últimos tres años han salido dos al año, caso único en Castilla y León», explica Antonio, que también es el responsable de caravanas de laComunidad, y añade que este año se ha conseguido sacar otro trailer a través de Zamora, Soria, Palencia,Valladolid y León. Expresa un deseo:«A ver si conseguimos comisiones médicas en Castilla y León, pero solo hemos conseguido en Burgos». El hecho de que solo salga en Burgos pone de relieve que «somos bastante activos, buscamos tener una asociación viva y contamos con mucha gente». Y muy generosa. «Hay una cuota mínima de 60 euros año, y los hay que aportan hasta 600 euros», comenta Maite.
En el ámbito de la cooperación, destaca la planta panificadora que se está construyendo en la actualidad. Dar a conocer su labor es fundamental, cometido que se incluye dentro del área de sensibilización, con más de 20 charlas impartidas en colegios y en la Universidad de Burgos y exposiciones. Destaca también un documental, que se podrá proyectar en cines, que han realizado con ‘Cronometrobudú’.
Las ‘Vacaciones en Paz’ han permitido viajar a Burgos a cerca de 1.330 menores saharauis. Aunque la crisis económica ha hecho mella en el número de familias que acogen niños, Maite recomienda esta experiencia. «Es muy enriquecedor para las familias que tienen hijos», apunta la presidenta de la asociación. Y aprovecha para hacer un llamamiento a todas aquellas familias que quieran participar en la iniciativa este verano.