Cubanos en Burgos ven la visita de Obama «esperanzadora»
Lo perciben como un gran paso aunque creen que todavía queda mucho camino por recorrer

Grupo de cubanos en el Bar Ibeas que regenta Kirenia.-RAÚL OCHOA
BURGOS
La reciente visita de Obama a Cuba, el pasado 21 de marzo, ha supuesto un hito histórico, teniendo en cuenta que durante más de medio siglo las relaciones de ambos países no han sido las mejores. Desde que ya empezaran en diciembre de 2014, poco a poco se va viendo ese acercamiento que tan imposible les parecía a muchos. Y aunque algunos ven esta situación como esperanzadora también la perciben con cautela.
Hay que tener en cuenta que muchos cubanos tuvieron que emigrar a otros países por obligación y sin haber podido regresar todavía.
La sintonía que hubo entre Raúl Castro y Obama podría significar una estrecha colaboración para lograr olvidar el pasado y mirar hacia adelante, a pesar de las diferencias políticas que todavía existen entre EEUU y Cuba.
Según datos recientes del INE, actualmente residen en Castilla y León un total de 1,133 cubanos, de los que 165 viven en Burgos.
En muchos casos los motivos que les han llevado a irse suelen ser económicos o laborales. Es el caso de Kirenia Figueredo González, Dayamí Freeman Pérez y Eloy Raúl Almaguer, que decidieron emigrar para conseguir un futuro mejor. Tanto Kirenia como Dayamí aterrizaron en Burgos hace 8 años. Eloy lo tiene más reciente, lleva en la ciudad tan sólo 10 meses.
KIRENIA. Regenta el Bar Ibeas en la Calle Candelas y se siente completamente integrada. «Llevar un negocio es una responsabilidad y más de hostelería, pero ahora mismo estoy muy contenta». Recuerda que su llegada a España fue dura, por el gran contraste de culturas y sobre todo por el clima, pero después conoció a su marido, que es burgalés y con el que tiene una hija de 5 años. En Cuba todavía le quedan sus padres y un hermano, Óscar, que casualmente está de visita en Burgos. Antes iba una vez al año a su país, pero desde hace dos años que no lo visita.
Respecto al bloqueo opina que hay buena perspectiva de apertura, aunque los cambios sean lentos a su parecer. «En realidad mucho cambio no veo, es verdad que Raúl Castro ha hecho cosas buenas, pero también pienso que que no se va a notar un cambio de repente y tan rápido».
La visita de Obama la ve con buenos ojos. «Pienso que traerá cosas buenas para el país y para los cubanos principalmente pero se verá con el tiempo. Creo que es un buen paso para nuestro país, que vaya dando pasitos aunque sean lentitos».
Pero en general nota a la gente muy contenta con esta nueva situación, su hermano Óscar ve que Obama tiene buenas intenciones hacia Cuba. «En el tema de trabajo y de negocios habrá avances, aunque como se hace en Cuba, con sus restricciones, que poco a poco seguro que se irán quitando».
DAYAMI. Trabaja también en el mismo Bar Ibeas. Coincide con Kirenia en que su llegada fue dura y díficil. «Todo el que emigra sabe que es complicado, renuncias a muchas cosas y cuesta, y se extraña mucho, la tierra tira mucho. Es un cambio brutal». Pero está encantada en Burgos, muy integrada. «Me he acostumbrado bastante bien, de hecho creo que no me iría de Burgos, me gusta estar aquí, me gusta la ciudad».
En Cuba le quedan sus padres y una hermana. Ha viajado allí casi todos los años desde que llegó y piensa que los cambios se verán a partir de ahora, sobre todo con la visita de Obama. «La gente tiene mucha esperanza de tener una mejoría, de poder hacer una vida normal como cualquiera que lo hace aquí». Cree que todo lo que está ocurriendo es para bien, aunque sabe que el proceso es lento.
Pero el futuro de su país lo intuye alentador. «El futuro de Cuba lo veo con mejores ojos, con fe ante todo de que vaya a mejorar».
ELOY. Lleva poco tiempo en Burgos, 10 meses. Aunque en Cuba tenía trabajo el salario que le pagaban no le llegaba para vivir. Por eso tomo la decisión de venirse a España, con el inconveniente añadido de que allí se han quedado su mujer y sus dos hijos de 9 y 14 años. «Mi llegada a España ha sido dificil, porque he tenido que empezar de cero total, sin familia, sin amigos, sin trabajo y claro, te deprimes y extrañas. Y tratar de insertarse a una sociedad totalmente diferente a la tuya cuesta trabajo. Pero al final poco a poco lo estoy consiguiendo».
Para él, el bloqueo es una situación díficil que debería de haberse terminado hace años. «Estas nuevas relaciones son buenas para que el país se pueda desarrollar y exista a partir de ahora una nueva Cuba».
Opina que la visita de Obama es un gran paso en la historia de Cuba y una gran victoria. «Todos tienen que entender que Cuba tiene que abrirse al mundo, porque sola no puede. Estamos muy cerca de EEUU y con tantos años de diferencias tratamos de que esto se solucione de la mejor forma para que Cuba pueda salir adelante».KATI. Aunque en la mayoría de los casos los motivos de irse son delicados no siempre es así.
Es el caso de Kati Soto, de 48 años, que se fue de Cuba por amor hace 22 años. «Conocí a mi marido en Cuba en una boda y me vine a Burgos porque él es de aquí».
Se marchó en uno de los peores momentos, en el año 94, pero en realidad ella estaba bien. «Trabajaba en la Universidad de La Habana, en la biblioteca de un centro de investigación y no vivía mal. No había tenido intención de salir antes del país, pero me enamoré».
Al poco tiempo de llegar recuerda haberlo pasado mal. «Estaba un poco asustada porque no había salido nunca de Cuba. Pero tuve suerte, la familia me acogió muy bien y tuve dos hijos, me he adaptado muy bien».
Al principio se dedicó a cuidar de sus dos hijos, pero en cuanto se hicieron mayores realizó un curso de auxiliar de ayuda a domicilio con la Cruz Roja y actualmente trabaja para el Ayuntamiento en una empresa en la que lleva 9 años. «Ahora estoy muy contenta con mi trabajo y con mi vida».
En Cuba le quedan tres hermanos y sus amigos, que le han ido informando de cómo era la situación en el país durante este tiempo, porque al principio de llegar a España iba todos los años, hasta que se pasó casi trece sin poder volver.
Hace dos años que visitó su país y lo vio todo muy cambiado. «Aquí se vive con mucha añoranza. Estás al tanto de todas las informaciones pero claro, es muy distinto en comparación a cuando yo me marché».
Kati no puede evitar comparar España y Cuba. Para ella la diferencia es notable, en su última visita se cercioró de la cantidad de negocios nuevos que se habían abierto al igual que los «paladares», negocios que se pueden abrir pagando una licencia y habilitando una parte del domicilio para ello. «Vi a los cubanos con móviles, muchos hoteles que yo no conocía . También había muchos taxistas que no tenían que ocultarse para transportar, antes allí siempre fue ilegal». Por eso su sorpresa fue grata al ver a la gente con sus pequeños negocios, que aunque tuviesen dificultades, iban saliendo adelante.
La visita de Obama a su país la ve positiva pero con cautela. «Esperemos que con esta visita todo mejore. Pero todavía se necesita mucho».
Es realista hablando del bloqueo, sabe que es muy difícil que lo quiten de un día para otro, pero considera que ya es un gran paso que Obama haya ido a Cuba. «Nunca pensamos que un presidente americano fuera a Cuba y mira». Como anécdota cuenta también que precisamente los Rolling Stone habían dado un concierto, algo insospechable hasta hace poco.
La sensación que ella percibe de su gente es esperanzadora. «Hablando con mi familia allí la gente está contenta, a pesar de que el futuro de Cuba es incierto, esperemos que todo sea para bien. Pero es muy difícil, poco a poco. Y ojalá sirva de apertura al mundo y sobre todo a los cubanos».
Kati ha intentado inculcar los valores que aprendió de pequeña a sus hijos, que ahora tienen 17 y 22 años. « Les hago ver a ellos que de pequeños nosotros no teníamos lápices ni había libretas, pero eso no nos impedía estudiar, y eso que no nos obligaban». Aún así está feliz de poder ver cómo todo se puede lograr.