La gripe grave provoca 40 ingresos en el hospital
El HUBU se incorporaba en 2015 a la red de vigilancia regional / Este registro aportará datos sobre los virus dominantes y permitirá mejorar la prevención en colectivos de riesgo / La campaña aún no ha terminado

Un facultativo vacuna a una mujer.-ECB
La gripe ha provocado ya 40 ingresos en el Hospital Universitario de Burgos. Así consta en el registro que se realiza este año por primera vez, al sumarse el complejo a la red de vigilancia regional de casos graves. Completa así la información que el Clínico de Valladolid aporta desde hace cinco años. Ambos centros están obligados a notificar toda hospitalización por esta causa y remitir al centro de análisis las muestras necesarias para conocer todos los detalles del virus que ha originado la infección.Se sabe ya, no obstante, que el protagonista este año es el virus A en su variante N1H1, aquella que desató el temor en 2009. Según el responsable del Servicio de Epidemiología de Burgos, José Luis Yáñez, este era el causante 95% de los 2.000 casos registrados hasta la pasada semana por el sistema nacional de vigilancia, que ha constatado también 177 fallecimientos por esta causa.Las hospitalizaciones que se notifican son aquellas de pacientes que presentan un cuadro clínico compatible con gripe y que requieren ingreso por la gravedad del cuadro clínico que presentan (neumonía, fallo multiorgánico, shock séptico o ingreso en UCI) o personas que desarrollan el cuadro anterior durante su ingreso hospitalario por otro motivo, siempre que tengan una infección gripal confirmada por el laboratorio.De vuelta a la situación constatada en Burgos, la cifra actual de ingresos se corresponde con la estimada por la literatura médica, que estima que la tasa de hospitalización por gripe grave ronda los 10 casos por cada 100.000 habitantes, dato que la realidad local supera levemente. «No obstante, depende de los criterios que se sigan para decidir si se ingresa o no al paciente o de factores de riesgos específicos en cada temporada de gripe como que haya un mayor volumen de embarazadas o personas con sobrepeso, o la aparición de un medicamento nuevo...», señala Yáñez.Este registro, que sirve de muestreo, persigue recopilar información para conocer no solo qué virus predominan, si no cuáles son los factores de riesgo a tener en cuenta para diseñar campañas de vacunación más certeras. «Es muy útil. Nos permitirá detectar si la cobertura es adecuada y conocer en qué colectivos es preciso incidir en el futuro», subraya Yáñez.Más allá de la estadística, el epidemiólogo indica que, en términos generales, puede afirmarse ya que este año la actividad de la gripe ha sido más prolongada. Va ya por la novena semana desde que a comienzos de enero -más tarde de lo habitual- se rebasara el umbral epidemiológico de 50 casos por cada 100.000 habitantes. «Alcanzará la décima», cuando «lo habitual otros años es que dure ocho semanas», explica Yáñez.Además, la aparición del virus B -en auge ahora- ha contribuido a esta prórroga que aunque inusual se mantiene dentro de los límites del año epidemiológico, que comienza en la semana 40 y finaliza en la 16 del siguiente. Con todo, y pese al aumento de detecciones de este virus la incidencia global se mantiene en claro descenso y con un nivel de intensidad bajo.En conjunto, la intensidad alcanzada por la gripe en esta temporada ha sido mucho menor. En el momento más álgido -en febrero- rozaba la tasa media. Yáñez asegura que en años anteriores los casos actuales se han llegado a multiplicar por diez.