MÚSICA
«Realizar conciertos es un gran esfuerzo»
Jacho explica que La Rua es uno de los locales que pertenece a la reciente asociación de salas de conciertos ‘Castilla y León en Vivo’

Jacho posa en el Bar La Rua, en la avenida Reyes Católicos.-SANTI OTERO
Jacho, regente del Bar La Rúa desde hace 19 años, empezó a hacer conciertos en su local hace siete. La música es su pasión. «Haciendo conciertos, con no perder dinero me conformo, me compensa», asegura. Pero, a veces, se siente frustrado por lo complicado que es desde que levantas el teléfono hasta que se hace el concierto «te dan ganas de tirar la toalla».
La subida del IVA es una medida que también ha perjudicado mucho al sector, por eso lo ve mal, aunque intenta por todos los medios seguir para adelante. Además de funcionarle muy bien las redes sociales, realiza un concurso dirigido a bandas locales. Esta va a ser ya la quinta edición y la convocatoria se abrirá en agosto. Para Jacho el futuro ideal sería vivir de los conciertos, «al final a mí es lo que me llena» y cuenta, orgulloso que este año han tenido dos ‘sold out’ (entradas agotadas), en las dos ocasiones por conciertos de RAP.
La Rua es uno de los locales que se ha unido a la recientemente creada asociación de salas de conciertos ‘Castilla y León en vivo’. La idea surgió a través de Acces (Asociación Cultural Coordinadora Estatal de Salas privadas de música en directo), para hacer una agrupación a nivel de Castilla y León y se ha ido forjando hasta que se presentó oficialmente el pasado 17 de marzo en Valladolid. «La unión hace la fuerza y cuantos más seamos mejor, uno solo es imposible», señala.
Entre los objetivos que se han marcado se encuentran, sobre todo, promocionar y programar tanto a bandas locales como autonómicas y nacionales en Castilla y León. Además, quieren englobar y representar a cada una de las salas de conciertos privadas de la comunidad y asesorar a las bandas locales para constituirse en asociaciones culturales con el fin de facilitar su desarrollo y acceso al plano profesional, entre otros.
Como colectivo piensan poder establecer un diálogo fluido con la Junta y con las instituciones para lograr el reconocimiento cultural de las salas de conciertos privadas, debido a la ambigüedad que hay en las normativas, «se nos toma como bares o salas que hacen conciertos, pero queremos que se nos tome como espacio cultural», apunta Jacho.
El mismo día de la presentación mantuvieron ya una primera reunión con Mar Sancho, directora de políticas culturales de la Junta, a la que expusieron sus objetivos y solicitaron el apoyo institucional. Este tipo de apoyo podría ser económico, a través de alguna subvención que se encuentre dentro del marco de la cultura, aunque si esto no fuera posible hay otras maneras de colaborar, como que faciliten medios técnicos, con promoción o la venta online a través de sus plataformas. En principio parece que van a estudiar sus propuestas. Aún así próximamente habrá otra reunión en la que harán hincapié en todo esto y en la que tratarán el tema de los limitadores de sonido, algo que también tiene una normativa bastante ambigua. La forma de medir que tienen los limitadores es por intervalos de tiempo, «tenemos que tener un limitador de sonido, cumplimos con ello porque nos obliga la ley, pero es incompatible con música en directo, porque en un concierto hay un pico y te trastoca todo», explica Jacho. La pelea es sobre todo porque haya unidad en la forma de interpretar la ley a la hora de realizar conciertos.
Por otra parte, ‘Castilla y León en vivo’ ya tiene en marcha alguna iniciativa, como la programación de un circuito de conciertos que se realizará entre mayo y junio.
Una de las prioridades de la asociación es la captación de nuevos socios (actualmente son trece salas). Para pertenecer hay unos requisitos mínimos como que el local que quiera asociarse tenga la licencia adecuada para poder dar conciertos, que tenga una programación dilatada y equipo técnico profesional, «porque sino puede desprestigiar al resto de los miembros», recalca Jacho.
A Jacho le encantaría poder vivir de los conciertos en un futuro, «al final a mí es lo que me llena». Él seguirá apostando por la música en directo, cueste lo que cueste.