GRUPO DE DANZAS TIERRAS DEL CID
La aventura del folclore burgalés por todo el mundo
Tierras del Cid tiene una escuela infantil en la calle Concepción con 165 alumnos

Pasacalles interpretado por el Grupo de Danzas Tierras del Cid.-ECB
La aventura del Grupo de Danzas Tierras del Cid comienza dentro de las fronteras de esta provincia, pero se extiende a buena parte del mundo. Con el folclore por bandera esta agrupación ha cumplido ya 46 años y ha llevado las coreografías locales a rincones de Indonesia, Egipto, Estados Unidos y Argentina, entre otros países.
El viaje comenzó con Victoria Gil Tobar en los años 1969 y 1970. Con un grupo de 12 niñas da el salto del Orfeón Burgalés a formar ‘Tierras del Cid’ en el colegio Círculo, en la calle Concepción, donde sigue ubicada su sede en la actualidad. Hoy en día la escuela infantil cuenta con 165 alumnos que son la savia de la que se nutre el grupo de danzas adulto formado por unas 40 personas. Este conjunto se completa con el coro, donde hay 12 personas, que se fundó en 1988. En el año 2009 grabaron un doble CD ‘Al uso de mi tierra’ que cuenta con todas las composiciones que se cantan en una misa castellana, así como temas procedentes de toda la provincia.
El director artístico de Tierras del Cid, José Ignacio Álvarez, asegura que trabajan «con la misma ilusión» con la que un día la presidenta y fundadora del grupo inició la andadura de la escuela. El bagaje de estos 46 años de historia es un repertorio de más de 100 coreografías que han ido aprendiendo poco a poco y tras una labor de investigación por toda la provincia. Según explica Álvarez, en el folclore no está todo dicho. A pesar de contar con cancioneros de gran calidad, que han permitido acercar las tradiciones de los pueblos de la provincia hasta estos días como son el de Justo del Río y el de Antonio José, hay que seguir documentándose para seguir incorporando bailes al grupo. «Hay que hacer un trabajo de campo, investigar en los pueblos, hablar con las personas y que nos cuenten lo que recuerdan de esas danzas que para nosotros son folclore y que para ellos era algo natural», explica el director artístico.
Esta tarea es la que ha permitido a Tierras del Cid disponer de un repertorio que sigue ampliándose. «Tenemos lo más típico que son las jotas, pero hay danzas de juego, religiosas, rituales, boleros y seguidillas», asegura Álvarez, que indica que el folclore de la provincia es tan amplio como su extensión. Además, comenta que está muy influenciado de las tradiciones de otros puntos ya que Burgos fue tierra de paso con tradiciones como la trashumancia y los viajes de los carreteros. «Hay piezas en la sierra que son perfectamente tradicionales de esa zona y que son exactamente iguales que danzas extremeñas», añade.
Tierras del Cid pertenece al Comité de Folclore Ciudad de Burgos, así como al Comité Internacional de organización de Festivales de Folclore (CIOFF). Con ambos se trabaja conjuntamente para proteger y difundir los bailes y la música tradicional castellana. «En muchas provincias nos dicen que lo que hay en Burgos es algo único por la cantidad de grupos y por el interés que existe en trabajar conjuntamente», precisa el director artístico, que considera que son valores que se deben proteger y apoyar, tanto por parte del público como de las instituciones.
El grupo de danzas presta tanta atención a la incorporación de nuevas coreografías, como a su vestuario. Cada componente tiene sus trajes, pero se van haciendo nuevos para tener representadas la variedad de la indumentaria tradicional de toda la provincia. «Tenemos los espectaculares trajes de la ribera, los más auténticos que son los serranos, los austeros de la tierra de campos y las variedades del Alfoz de Burgos», afirma.
Tierras del Cid está abierto a aquellas personas que estén pensando en unirse a un grupo de danzas. Así que José Ignacio Álvarez anima a los burgaleses a participar y en especial a los chicos. «Es importante que la gente joven se acerque al folclore a través de cualquiera de los grupos que existen en la provincia», recuerda.