Cáritas amplía la red de recogida de ropa para superar las 650 toneladas
Tras el récord de donaciones de 2015 la empresa de inserción Arrropa se propone reforzar la vertiente comercial / Hoy abre una tienda en pleno centro de la ciudad para probar la acogida

La tienda de Miranda -en la imagen- estrenaba ayer ubicación.-ECB
Tras un año de récord, con 650 toneladas de ropa recogidas en 2015, la empresa de inserción promovida por Cáritas para el reciclaje textil aspira a crecer. Lo hará seguro su red de puntos de entrega, y pronto. 20 nuevos contenedores, a falta de serigrafía, se sumarán a los 60 que hay repartidos por la provincia. La mayor parte se ubicarán en la capital burgalesa y, como los que ya ‘operan’, estarán emplazados en espacios privados de uso público.
Raquel Sáiz, gerente de Embico, la empresa matriz que aúna los distintos proyectos de economía social impulsados por Cáritas en Burgos, confía en que «al acercarnos aún más a los burgaleses» las donaciones aumentarán. Así ha ocurrido en anteriores ocasiones. De ahí que prevea superar la ya elevada cifra de ropa gestionada el año pasado, que disparaba un 30% las 500 toneladas de 2014.
Los retos, no obstante, se extienden al resto de ámbitos de la iniciativa. La comercialización de las prendas que reúnen condiciones para tener esa segunda oportunidad es esencial. Así, el objetivo es hacerse un hueco en el mercado. Tras la renovación de la imagen de las tiendas que ya funcionan -dos en Burgos, una en Miranda que estrena ubicación y otra en Aranda-, también toca crecer.
Pero poco a poco. Para tantear la acogida que tendría un establecimiento en pleno centro de la capital ‘prueban’ desde hoy en la calle Laín Calvo. «La idea es ampliar la clientela», indica Sáiz. Y, de paso, acabar de una vez por todas con los prejuicios que aún existen y ‘limitan’ estas tiendas a colectivos con pocos recursos. «Vendemos ropa de segunda mano y el impacto social viene de la mano del empleo de inserción que esta actividad permite crear», recuerda la responsable del proyecto, para detallar que, en la actualidad, Arrropa -que así se llama en concreto la empresa de reciclado textil- cuenta con una plantilla estable de 30 personas, 23 de ellas en riesgo de exclusión. Ese es precisamente el objetivo: facilitar la integración en el mercado laboral de aquellos que encuentran más dificultades.
En el futuro Arrropa apuesta incluso por la suficiencia financiera. «Queremos alcanzar el punto de equilibrio para mantenernos con recursos propios, sin el apoyo económico de Cáritas», explica Sáiz.
TRASLADO EN MIRANDA
Mientras caminan hacia ese escenario no olvidan las mejoras en el ciclo de recogida, reciclaje y reutilización textil. A esta última ‘r’ contribuyen las tiendas de ropa recuperada como la que inauguraban ayer en la calle Condado de Treviño 34, en Miranda, municipio en el que esta empresa emplea a 4 personas, 3 de ellas en inserción.
En concreto, la ciudad del Ebro cuenta ahora con 21 contenedores que reciben una media anual de 90 toneladas de ropa. Toda se transporta a la planta de reciclado del polígono Villalonquéjar, donde es seleccionada, higienizada, etiquetada y distribuida a las tiendas de la provincia, a la que llegan prendas recogidas en cualquier punto.