El Correo de Burgos

MUNICIPAL

Carmen Sallés recuperará 80 plazas de aparcamiento

Tráfico pintará la zona y podrá aparcarse en junio / En Obdulio Fernández será en batería y se colocarán señales lumínicas y semafóricas antes de finales de julio

Gema Conde, Ángel Barrio y Félix Ángel García se reunieron con los vecinos de la mancomunidad de Carmen Sallés.-RAÚL OCHOA

Gema Conde, Ángel Barrio y Félix Ángel García se reunieron con los vecinos de la mancomunidad de Carmen Sallés.-RAÚL OCHOA

Burgos

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La polémica que estallara a mediados del mes de abril en el entorno de Obdulio Fernández y Carmen Sallés por el aparcamiento en esta zona está zanjada. Al menos de momento. Los vecinos y comerciantes de ambas calles recuperarán, a partir del mes de junio, 80 plazas de estacionamiento.

Así se lo transmitió la vicealcaldesa y concejal de Seguridad y Movilidad, Gema Conde, en el transcurso de la reunión que mantuvo ayer con los representantes de esta mancomunidad.

El aparcamiento se recuperará llevando a cabo una intervención menor «de carácter transitorio» hasta que se acometan las obras que la zona necesita. Como ya avanzó este periódico, la calle Carmen Sallés recuperará -de momento y a partir de que se regule con señalización horizontal (el pintado del carril)- el aparcamiento en línea en ambas aceras.

En esta calle, los vecinos reclamaron a la concejala el aparcamiento en batería en ambas aceras para ganar en número de plazas. Pero para ello se requiere una obra civil. «Nos hemos comprometido a trasladar al departamento de Vías y Obras un proyecto de remodelación de ambas aceras para que cuando haya disponibilidad presupuestaria pueda acometerse esta obra civil», argumentó la vicealcaldesa.

Esa transformación consistiría en un recrecido de las aceras para garantizar la seguridad de los peatones. Sólo entonces podría transformarse a batería el espacio para aparcamiento.

Obdulio Fernández

En Obdulio Fernández, desde la rotonda del Alcampo hasta la confluencia de la calle citada, en la acera de los números impares, se transformará el aparcamiento a batería «con señalización horizontal y vertical» y se pierde un carril de circulación. Enfrente «se ampliará la zona de carga y descarga para tres vehículos».

La actuación de ‘pintado’ se acometerá «inmediatamente» en cuanto lo permitan las condiciones meteorológicas y el pavimento esté seco, por lo que, según las previsiones que maneja el Ayuntamiento, las plazas podrían habilitarse a partir de junio.

Por otro lado, y para garantizar la seguridad una vez que se ha testado la densidad de tráfico en la zona se habilitarán señales lumínicas y semafóricas en los dos pasos de cebra de la calle. El primero se ubica cerca de la rotonda de Alcampo y el segundo en la confluencia con Carmen Sallés. El Ayuntamiento valora como mejor opción «una combinación de ambos». Es decir, colocar una señal de advertencia de paso de un peatón con señal lumínica «que se encendería cuando un peatón cruce como sucede en los instalados en la Avenida de Castilla y León» y un semáforo en el paso de peatones con la calle. El compromiso es que ambos pasos tengan esa regulación vertical aunque aún no está decidido. En cualquiera de los casos, esta intervención se pospondrá hasta mediados de julio porque «hay que ver cómo están las canalizaciones subterráneas».

Así las cosas, se «priorizará» Carmen Sallés «que es lo más sencillo y será inmediato». La intervención completa de ambas calles estará terminada «entre mediados y finales de julio», reiteró la concejal.

Los representantes de los vecinos del entorno destacaron la «cordialidad» con la que se desarrolló la reunión, aunque lamentaron que la prohibición de aparcar en la zona se demore aún un tiempo, mientras que se señaliza la zona. «Mientras tanto se mantendrán las sanciones», advertía uno de sus representantes, Fernando Ibáñez. Los vecinos dieron su conformidad a las medidas del Ayuntamiento, aunque señalan que «son transitorias, según nos han dicho hasta que se pueda hacer la obra civil».

Proyecto de obra

A partir de este momento el Ayuntamiento trabaja ya en el proyecto para concretar el presupuesto de esta intervención, pero «hay presupuesto». En la redacción de este proyecto se incluirá la futura obra civil para el recrecido de las aceras que se trasladará a vías y Obras y será este departamento quien, en función de su disponibilidad presupuestaria concrete las fechas para ejecutar una intervención definitiva en la zona y pueda, en un futuro, cambiarse las plazas de aparcamiento a batería como demandan los vecinos.

No será antes del otoño cuando el área cuente con este estudio que elabore Movilidad y a partir de entonces Vías y Obras determinará cómo y cuando se puede acometer la obra civil.

Conde reiteró, como ya avanzó a este periódico el pasado martes, que se llevará a cabo un estudio global en la ciudad para paliar en la medida de lo posible los aparcamientos indebidos y dar soluciones a las diferentes zonas en función de los flujos y velocidades de tráfico.

Entre 5.000 y 7.000 vehículos diarios

La concejala explicó que con los datos recogidos sobre densidad y velocidad del tráfico por el cinemómetro instalado durante 15 días en Obdulio Fernández, no aconsejan pasos de cebra elevados para garantizar la seguridad. A mediados de abril el Ayuntamiento instaló un cinemómetro para medir el flujo de tráfico en la zona. «Tanto las velocidades como las densidades son muy parecidas a otras zonas de la ciudad», explicó Conde, por lo que se valora la instalación lumínica o semafórica. En este sentido, la normativa plantea que si hay un flujo de tráfico de más de 300 vehículos a la hora o 5.000 vehículos al día «no se aconseja el paso elevado y esta zona está entre 5.000 y 7.000 vehículos al día». De igual modo, las velocidades controladas también se asemejan a las de otras zonas: «El 85% de los vehículos circulan entre 0 y 45 km/hora». La velocidad máxima que controló en estos días fue de 105 km/hora, pero Conde matiza: «Fue uno y en horario nocturno y fin de semana».

Asumiendo estas cifras, los vecinos recuerdan que la instalación del medidor ha hecho que los vehículos frenaran al acercarse, aunque insisten en que desde que desaparecieron los aparcamientos, «los coches van más rápido».

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