EDUCACIÓN
Pérez Mateos y Jiménez hacen un llamamiento a la participación en una jornada “que cambiará el rumbo de la universidad”
Más de 8.000 personas están llamadas hoy a ejercer su voto en la Universidad de Burgos
Los candidatos a ocupar el Rectorado de la Universidad de Burgos, Manuel Pérez Mateos y Alfredo Jiménez, ejercieron hoy su derecho a voto durante la jornada electoral de la que esta tarde noche saldrá el nombre del próximo rector de la institución académica burgalesa. Una jornada en la que ambos hicieron un llamamiento a la participación y que saben “cambiará el rumbo” de la UBU.Manuel Pérez Mateos acudió poco antes de las 10.30 horas, acompañado de algún miembro de su equipo, hasta la Facultad de Ciencias donde ejerció su derecho a voto. Lo primero que le sorprendió fue “la larga cola de estudiantes” que en aquel momento se encontraba a la espera de votar lo que entiende como “algo muy grato”.En declaraciones a los medios, mostró su “ilusión” porque, “pase lo que pase hoy se inicia una nueva etapa”. Así, recordó que esta campaña ha sido “agotadora y apasionante”, por lo que se siente “muy satisfecho” pese al resultado que la comunidad universitaria expresa en las urnas. De lo que sí que es consciente es de que “todo apunta a que haya una gran participación”, a tenor de que “hay muchos estudiantes” en los centros en los que hoy se han instalado las mesas electorales. “Tendremos una universidad más fuerte y comprometida”, aseguró.Por su parte, el otro candidato, Alfredo Jiménez, llegó sonriente a las 11 horas hasta la Facultad de Educación para proceder a depositar su voto en las urnas instalada en la Sala de Juntas. El candidato expresó su satisfacción por “vivir un día importante en el que se puede votar entre dos programas y compromisos que regirán el destino de la universidad”.De este modo, indicó que “han sido días intensos en los que el debate ha circulado por los ámbitos académicos y hoy la comunidad va a poder decidir”. En cuanto a la jornada, espera que se desarrolle “con total normalidad” y que lo que “digan las urnas” sea lo que se desarrolle en los próximos cuatro años.