Cooperativas de éxito y formación
Más de 1200 escolares de 83 negocios creados en el programa de la Fundación Caja de Burgos vendieron ayer sus productos
Las 83 cooperativas se instalaron en el interior del Monasterio de San Juan que estuvo toda la tarde lleno de personas que acudieron a comprar los productos.-RAÚL OCHOA
BURGOS
Con gran desparpajo a la hora de ofrecer sus productos, los 1.232 alumnos que se turnaban para estar en los expositores de las 83 cooperativas cubrieron ayer la última fase del programa educativo Planea Emprendedores de la Fundación Caja de Burgos.
El Monasterio de San Juan se convirtió en un inesperado mercado donde adquirir flores, jabones, marcapáginas, coleteros, cuadernos decorados, velas, chucherías y productos más elaborados de madera como algún que otro flexo o camisetas estampadas. Al frente, los pequeños emprendedores que a lo largo de este curso han aprendido a crear su propia empresa, superar las trabas administrativas para la creación de su cooperativa, fabricar su producto y, finalmente, comercializarlo ayer.
La tarde invitaba al paseo pero en las inmediaciones del Monasterio de San Juan se agolpaban cientos de personas que entraban y salían del edificio después de haber adquirido algúnj producto de los chicos que vendían sus creaciones. «¡Acércate! tenemos coleteros hechos a mano y por sólo un euro!». «¡Esto es lo mejor que encontrará! Mire puede elegir colores!». Los más atrevidos salían al paso del público que paseaba entre los expositores «echando un vistazo, a ver que han hecho los chavales». Los tímidos aguardaban a que se acercara el cliente y entonces cogía en la mano su producto y casi sin hablar se lo mostraban.
De todas las maneras posibles, los jóvenes quisieron vender las mercancías en las que han trabajado durante un año y ayer la Fiesta de los Emprendedores era el colofón a un intenso año de esfuerzo y trabajo en equipo.
Los profesores se animaban también a vender los productos de sis chavales. «¿Has visto lo que han hecho?, son unos artistas». Orgullosos de su alumnado y ellos exultantes por ser ese pequeño empresario de éxito por un día.
Una jornada que fue satisfactoria para todos porque la afluencia de público provocó que el Monasterio de San Juan se quedara pequeño para albergar a cooperativistas y clientes. Las caras felices constataban el éxito del programa que la Fundación Caja de Burgos ha desarrollado un año más. Esta iniciativa se divide en función de las edades del alumnado. En Planea Emprendedores han participado durante este curso más de 2.000 escolares de 31 centros educativos, y se se han desarrollado 105 cooperativas y 76 planes de empresa. Este año, el programa tuvo dos itinerarios. Planea Cooperativas en el que participan escolares de 5º y 6º de Primaria, Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos y que ayer vendieron sus productos; y Planea Plan de Empresa, para alumnos de 4º de Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos y se ha centrado en la elaboración de un Plan de Empresa. En este sentido, ayer ocho equipos de otros tantos colegios e institutos presentaron sus trabajos ayer ante teóricos inversores en el Showroom que se instaló en la feria.
En total, casi 6.500 alumnos han participado durante el curso en una serie de actividades programadas fuera de las aulas, que han incluido, entre otras, jornadas de animación al emprendimiento, actos de registro de cooperativas y solicitud de préstamo y el Planea Talkworking (taller de presentación en público).
Un éxito gracias al trabajo y el esfuerzo de los pequeños emprendedores.