El Correo de Burgos

LA ESPUELA / JAVI MEDIAVILLA

"Cuando me hice bombero cumplí el sueño de mi madre"

Burgalés del 69, su primer año de vida lo pasó en Regumiel, hasta los diez vivió en Soria y luego en su pueblo, Vilviestre del Pinar. Terminó el Bachillerato y vino a Burgos con un ojo en el parque, donde entró en 1993, y otro en el escenario, donde empezó con Alfoz. Ahora se siente miembro espiritual de Ronco Teatro, pero con nadie se ha divertido tanto como con Stupid Feats

Javi Mediavilla-ISRAEL L. MURILLO

Javi Mediavilla-ISRAEL L. MURILLO

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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Pregunta- ¿Lo suyo es puro teatro, falsedad bien ensayada o estudiado simulacro?

Respuesta- Son las tres cosas. Lo mío es puro teatro porque me llena, me llega, me gusta la escena. Aunque lo paso muy mal y me sigo poniendo muy nervioso y me angustio, el teatro me da mucho subidón.

P.- ¿Cuál ha sido su mejor actuación?

R.- No lo sé... Me quedo con El acelerador de partículas.

P.- ¿Y cómo bombero?

R.- Es algo que no valoras cuando estás dentro. Trabajas dentro de un mecanismo y haces lo que sabes hacer lo mejor que puedes, es el día a día, no hay actuaciones estelares.

P.- ¿Cumplió el sueño de muchos niños cuando consiguió ser bombero?

R.- Cumplí el sueño de mi madre, que por fin me vio en un sitio que dijo ‘bueno, a este ya no lo pierdo’. Pero yo de pequeño quería ser Luke Skywalker, correr aventuras, o ser astronauta, hasta que vi que había que ser muy alto y estudiar. Mi sueño era más ser actor que bombero, pero se me cruzó en el camino la oportunidad, tenía cualidades y estoy encantado. Creo que he encontrado mi profesión.

P.- ¿Qué le asusta más: el fuego o un teatro vacío?

R.- Un teatro lleno y en llamas.

P.- ¿Qué le pone más que un auditorio repleto y entregado?

R.- La verdad es que pone mucho un público entregado y un auditorio lleno. ¿Qué me pone más? Me pone estar bien, tranquilo, contento, que todo funcione, no news, good news, que no haya malas noticias me pone.

P.- El día que toca fiesta de la espuma en el parque...

R.- ...Nada. Ya no nos dejan hacerlas. Están prohibidas.Antes se hacían cuando venían niños. La espuma es muy divertida.

P.- ¿Hay mucho galán en el cuerpo de bomberos?

R.- Dímelo tú (risas).

P.- No, dímelo tú...

R.- Hubo una época de realce, pero la plantilla está ya muy envejecida. (Risas). Somos ya galanes para señoras, de culebrón.

P.- ¿Cómo vivió su Década-Escena Prodigiosa-Abierta?

R.- Me lo pasé muy bien, me daba tiempo a todo, fueron años muy intensos, muy divertidos, vividos con mucha alegría. No tenía hijos y sí mucho tiempo libre y nunca decía que no, proyecto que me llegaba, proyecto que aceptaba. Lo viví con inconsciencia porque no sabía ni dónde me metía, pero siempre confiaba.

P.- ¿Le hizo replantearse ‘mamá quiero ser artista’?

R.- Hubo un momento, sobre todo con los monólogos, que me lo llegué a pensar, pero fueron treinta segundos, jamás dejaría mi profesión de bombero.Me da muchísimo. Pero sí vi que había una posibilidad de crecimiento. Pero es que además en un monólogo, como estás solo, cuando pinchas te deja muy tocado y a mí esos altibajos no me vienen bien. Ser bombero me estabiliza. Aunque no es la rutina de un trabajo normal no deja de ser mi rutina y para mí es básica.

P.- ¿Cuál ha sido el fuego más feo que tuvo que apagar?

R.- Lo más feo de mi trabajo son los accidentes de tráfico. Los fuegos tienen todos algo bonito. A veces la sensación no es de peligro y corres más que en otras ocasiones en las que sientes que sí lo es y luego visto a la luz del día ves que no era nada.

P.- ¿Hay que ser temerario?

R.- No, pero hay que saber que te la vas a tener que jugar en algún momento y tienes que estar. No hay que ser temerario, sí prudente.

P.- ¿Es cierto que purifica?

R.- Sí, purifica, siempre, pero no lo aconsejaría para curar heridas.

P.- ¿Qué libro rescataría de la quema?

R.- Ningún libro se tiene que quemar.

P.- ¿Cuántos chistes malos ha oído a costa de su manguera?

R.- ¡Muchos! De la mía en concreto no, pero se hacen muchos chistes sobre la profesión.

P.- ¿Alguno bueno?

R.- Suelen ser todos malos.

P.- ¿Un bombero del 69 es alto voltaje?

R.- Supongo que ya no, pero lo ha sido en algún momento.

P.- ¿Qué tuvo la crisis de los 40 que le faltara a la de los 30?

R.- Estoy ya en la de los 50. A las crisis me anticipo siempre. La de los cuarenta fue la paternidad. Te pone en una posición en la vida que tienes que empezar a pensar en cosas que nunca lo habías hecho, a tener miedo por cosas que nunca te planteabas, a pensar en el futuro cuando nunca me ha gustado hacerlo, he sido siempre de carpe diem, y ahora mantengo 50% carpe diem y 50% que tendré que llegar por lo menos hasta que estén en la universidad.

P.- ¿Les queda mucho?

R.- Les queda, les queda. La niña, Violeta, tiene tres años y el niño, Marco, siete.

P.- ¿Habla inglés en la intimidad?

R.- No, hablo muy poco, lo hace mi mujer, que es profesora de inglés, y cuando salimos por ahí no tengo que hacer ningún esfuerzo. El otro día me hizo ilusión que supe traducir algo que alguien me preguntó. Me dio un alegrón. No hablo idiomas.

P.- Tampoco el de las nuevas tecnologías...

R.- Cuanto más nuevas, peor.Tuve mi momento. Era bastante apañadito con las tecnologías de los ochenta, pero ahora me he quedado muy desfasado. De hecho no he traído ni el móvil.

P.- ¿Qué esconde entonces en la cesta de la bicicleta?

R.- Cualquier cosa que me pueda hacer un apaño.Es un cajón de sastre. Llevo cinta, un impermeable, una bolsa vacía, una llave, alguna herramienta, parches de bicicleta... Cosas de bombero.

P.- ¿El parque burgalés está más cerca de Gran Hermano o de Masterchef?

R.- (Risas). La verdad es que cada vez se cocina mejor en el parque de bomberos, sí hay un poco de Masterchef, hay picadita porque quede bueno, salga a buen precio y tenga un toquecillo original, que no sea lentejas y filete.Y de Gran Hermano algo hay, pero convivimos 24 horas y aun así el ambiente es bastante bueno, mucho mejor que en el programa.

P.- El día que Javi Mediavilla se jubile, quién compondrá su cuarteta...

R.- Había un señor de mi pueblo, el tío Perdiz, que era el que hacía cuartetas para todo el mundo.Un día le pilló un pino, pensó que se moría y, mientras estaba atrapado, se las hizo póstumas, luego salvó la vida y las fue contando. Yo creo que también me las tendré que hacer, no hay sucesor.

P.- ¿Tira la basura o la basura le tira a usted de casa?

R.- ¡Con quién habrá hablado esta! Tiro la basura y reciclo porque me encanta tener una excusa para bajar a esas horas, justo antes de irme a la cama, y poder asomar un poco la nariz a la calle a ver cómo está el tiempo.

P.- ¿Qué espera fumando?

R.- Que la vida siga pasando. No tengo grandes pretensiones.

P.- Si le dijera amor mío que temo a la madrugada...

R.- No sé qué estrellas son estas que hieren como amenazas.

P.- Catapumba hermano, catapumba.

R.- (Carcajadas). Palabra de madre.

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