El Correo de Burgos

La investigación apunta a que la muerte de un joven en un pozo de Quintanarraya fue accidental

La declaración de los testigos y la investigación apuntan al accidente / Se investigan las llamadas del móvil

Publicado por
BURGOS
Burgos

Creado:

Actualizado:

La muerte de un joven de 37 años que apareció sin vida en un pozo de una finca en Quintanarraya después de una celebración familiar pudo deberse a un accidente infortunado, según se desprende de las primeras averiguaciones realizadas por los investigadores.

Aitor N. fue hallado en el fondo de un pozo con agua en la casa de uno de los invitados al convite en la localidad de Quintanarraya en la que había pernoctado para asistir a una boda. Tras la celebración del sábado 11 de junio pasó parte del domingo junto a la familia y se separó de sus acompañantes, que no repararon en su ausencia hasta haber retornado a sus lugares de origen. En algún momento entre el domingo y el lunes Aitor se acercó al pozo y acabó en su interior donde pereció ahogado. Según la hipótesis que baraja la Guardia Civil, la caída al pozo fue accidental ya que, entre otras circunstancias, el fallecido debía tener sus capacidades mermadas por la ingesta de alcohol y otro tipo de sustancias narcóticas, lo que pudo haber contribuido al fatal desenlace, según se desprende de los resultados de la autopsia, que no reveló indicios de violencia, tal y como apuntan fuentes de la investigación.

Los agentes están tratando de delimitar la trazabilidad de las llamadas y la ubicación de su teléfono móvil para reconstruir sus últimos pasos por Quintanarraya, un pequeño pueblo de 130 habitantes, pedanía de Huerta de Rey, y deducir qué pudo inducir a que se cayese al interior del pozo. De momento, no se ha recuperado el terminal móvil que podría aparecer en el lugar del que fue extraído el cadáver. La Guardia Civil está a la espera de que personal del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) pueda desplazarse a la casa de Quintanarraya para examinar el fondo del pozo.

La ausencia de Aitor N, burgalés de 37 años y padre de dos hijos, fue denunciada el lunes pasado y horas después su cuerpo fue encontrado por agentes de la Guardia Civil al inspeccionar el patio de la vivienda, en cuyo centro se alza un pozo con su brocal.

Cabe resaltar que el coche de Aitor, que compaginaba su trabajo en una fábrica y en un local de hostelería, permanecía aparcado junto a la casa en la que pernoctó antes y después de la boda, que es propiedad de un familiar de los novios. Las averiguaciones realizadas en el lugar del suceso, junto con las declaraciones de quienes compartieron con él sus últimas horas, llevan a los investigadores a aventurar que Aitor cayó de forma accidental al pozo después de haber consumido alcohol y otro tipo de sustancias sin que nadie se apercibiese de ello, bien porque los invitados se hubieran ido ya de la casa o bien porque nadie se percató de que faltaba una persona por dejar la vivienda.

tracking