Medio siglo de residencia dan para mucho
La Residencia Juvenil Gil de Siloé celebra su 50 aniversario rodeado de antiguos residentes y colegiales, entre los que se encontraba su actual director, Miguel Ángel Millán

Miguel Ángel Millán, director de la Residencia Juvenil Gil de Siloé.-RAÚL G. OCHOA
El salón de actos de Cajaviva acogió ayer la celebración del 50 aniversario de la Residencia Juvenil Gil de Siloé, denominada anteriormente como Colegio Menor de la Juventud ‘Generalísimo Franco’.
Una conferencia a cargo de Alejandro Yagüe titulada ‘El nombre de Burgos en la Historia de la Ópera’, y un concierto del grupo instrumental Saxy-Xas, fueron los actos principales del evento, protagonizados por antiguos residentes. Miguel Ángel Millán, su actual director, se encargó de presentar el acto haciendo un recorrido por la historia de la residencia. No en vano lleva desde el año 1987 ejerciendo este cargo, aunque su relación con el centro se remonta a algunos años atrás, porque también empezó siendo colegial del Colegio Menor, en el año 1969. «Los que éramos de la provincia veníamos a estudiar Bachillerato al centro de la ciudad», recordó.
El centro comenzó su trayectoria en 1966 con alumnos de Bachillerato y de estudios universitarios, siempre con carácter masculino. En un principio tuvo 216 plazas llegando a alcanzar los 240 colegiales durante el curso 1976-77, año de su máxima ocupación.
Aparte de la actividad propiamente residencial, por aquella época había una atención personalizada a los chicos menores de edad, confiada y autorizada por los padres para que el Colegio Menor actuara en nombre de ellos, firmándoles los boletines de calificación, controlándoles su vida en la ciudad y desarrollando unos estudios dirigidos fuera de clase con unos profesores de consulta para esos estudiantes.
Asimismo se creó un centro asociado a la Escuela Oficial de Idiomas de Madrid, para ofrecer el servicio que posteriormente dio la Escuela Oficial de Idiomas de Burgos durante 6 cursos. De forma paralela, el Festival Internacional de Folclore de Burgos nació asociado al Colegio Menor, en 1976, y durante 7 años los grupos del festival se alojaron allí los días que duraba.
A partir del año 1993 se realizó un reforma, en la que adquiere el carácter de residencia universitaria, ya mixta. Se reducen entonces las plazas a 124, hasta el curso actual, en el que se han ofertado 113.
Además, desde sus inicios, ha prestado otras actividades durante los meses de verano, ofreciendo cursos de todo tipo, como deportivos, de música o de idiomas.
Por otra parte también ha funcionado como albergue juvenil en la época estival, llegando a superar hasta la fecha las 18.000 personas en calidad de alberguistas.
Y desde el verano de 1992 empezó a acoger al primer grupo de excavaciones de Atapuerca, durante el mes de julio, formado por 45 personas y ampliándose a los 100 que vienen en la actualidad.
Una larga trayectoria de la que Millán se siente muy orgulloso y de la que, después de todos estos años, sólo tiene palabras de agradecimiento, «además tratar con jóvenes es muy enriquecedor».