El Correo de Burgos

LA ESPUELA / DIEGO EPIFANIO 'EPI'

"Durante el día meto muy buenas canastas y por la noche, también"

Es imposible oír una mala palabra sobre este burgalés del 78 y no es porque aún conserve la cara de niño.Mal estudiante confeso, encontró su vocación a los 14 años cuando empezó a ayudar a la entrenadora de su cole. De bote en bote llegó a la escuela municipal, a la cantera de Autocid y al primer equipo. Ahora dirige al conjunto del San Pablo Inmobiliaria

Diego Epifanio-RAÚL G. OCHOA

Diego Epifanio-RAÚL G. OCHOA

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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Pregunta- Buenos días, Epi. ¿Dónde ha dejado a Blas?

Respuesta- Seguro que me está esperando para ir de cañas.

P.- ¿Qué canasta fallida le ha dolido más?

R.- La pérdida de mi abuelo. Es el peor tiro que he tenido que afrontar por ahora en la vida.

P.- ¿Y la mejor?

R.- Muchas. Cuando pasa el tiempo siempre te quedas con lo bueno. Mi mujer, mis hijos, mi familia, mis amigos... Durante el día meto muy buenas canastas.

P.- ¿Y durante la noche?

R.- Ahora menos, pero también.

P.- ¿Considera una falta personal qué golpe?

R.- Que Burgos no tenga un equipo en la ACB.

P.- ¿Qué pecado ha cometido el baloncesto burgalés para no alcanzar su ascensión a los cielos?

R.- Creo que el pecador, más que el baloncesto burgalés, ha sido la sucesión de acontecimientos y que ha llegado un momento en que económicamente todo el país estaba en una crisis y, como se está demostrando, quitando a Andorra, ya no es viable en esos parámetros en los que se mueve.Quizás sea necesaria una nueva lectura de la situación.

P.- ¿Cuál es el ACB del baloncesto?

R.- Para un entrenador es poder disfrutar cada día con tu equipo, trabajar para mejorar tú y ayudar a tus jugadores a progresar.

P.- ¿Cuándo huele mal el tiempo muerto?

R.- Cuando ves que lo que puedas proponer ya no soluciona nada.

P.- ¿Cuándo se arrepintió de hacer pasos?

R.- Ahora, con el paso del tiempo, quizás cuando estudiaba no fui lo aplicado que debía y sí que cometí alguna que otra infracción.

P.- ¿Qué mensaje escribiría en su pizarra si en el corro estuvieran los candidatos que hoy se la juegan en las urnas?

R.- Lo más importante de un equipo es el compromiso, el esfuerzo y la ilusión y, no es que sea muy pesimista, pero veo que en la política falta eso. Y también que antepusieran el colectivo al interés individual.

P.- ¿Cuál es el primer mandamiento de su credo como entrenador?

R.- El respeto.Es muy importante en el día a día, en el trabajo, en la vida... El respeto da opción a seguir caminando.

P.- ¿Cuándo puso toda la cancha en el asador?

R.- Cuando decidí dejar de hacer muchas otras cosas por ser profesional del baloncesto.

P.- ¿Qué música suena en su coche antes de cada partido?

R.- Como siempre vengo solo, la música suena, sobre todo, muy alta. Esta temporada ha tocado Pasos de equilibrista, de M-Clan, pero cada año cambio. Suena muy bien en directo y alta me sirve para meterme en el partido.

P.- ¿Canta o solo escucha?

R.- Canto, canto.Cuando voy con mis hijos, sus canciones y si voy solo, también. En el coche si no llevo música alta voy hablando conmigo mismo.

P.- ¿Y qué se cuenta?

R.- Discuto conmigo mismo, me planteo cosas, es muy importante evaluarte siempre en tu trabajo y en tu vida. En el coche solo hay tres cosas que se puedan hacer: cantar, hablar con uno mismo o hacerlo por teléfono, con el manos libres, claro. Yo a veces hasta las combino.

P.- ¿El entrenador echa una canita al aire en las concentraciones o eso es cosa solo de jugadores?

R.- Ahora soy un tío muy aburrido. Antes, canita, no, pero en mis primeros años, cuando éramos jóvenes, el fisio y yo, la noche antes del partido, después de cenar, salíamos a tomar un café, igual una cerveza, pero ahora, con los años, quizás también con la responsabilidad, después de cenar me subo a la habitación a seguir dando vueltas a lo que nos toca al día siguiente.

P.- ¿La corbata ahoga?

R.- No es cómoda, pero tampoco ahoga. Yo siempre cuando acababa los partidos, al llegar al túnel de vestuarios, me la quitaba, ahora la aguanto hasta la rueda de prensa.

P.- ¿Qué desastre teme que ocurra si la lavadora encoge sus calzoncillos mágicos de cada temporada?

R.- Cuando empieza el primer partido de la liga me pongo unos calzoncillos y son los que uso solo esas horas durante las treinta jornadas. Y si la lavadora los encogiera, espero que tomara la decisión de cambiar de hábitos y no la de no echarlos a lavar.

P.- ¿Qué le han hecho los zapatos negros para renegar de ellos?

R.- Creo que es porque cuando era pequeño iba a un colegio con uniforme y llevé tantos años zapatos negros que los cogí mucha tirria. También puede venir de que mi abuelo fue metre de Ojeda muchos años y cuando se jubiló le regalamos unas Reebook y los últimos quince años no se las quitó. Se las compraba blancas, negras y marrones y las llevaba a todos los sitios.

P.- ¿Quizás también tiene que ver con su fobia a las camisas blancas?

R.- Tampoco soy muy amigo de las camisas blancas. Puede estar relacionado también con el colegio. Soy más de azul.

P.- Dicen que Epi es muy amigo de sus amigos. ¿Y de quién o de qué no lo es?

R.- De las injusticias, de la falsedad, de la mentira.

P.- También aseguran que es muy buena persona. ¿Cuándo es malo?

R.- Mi dinero me habrá costado que digan eso.(Risas) Es que soy muy normal, no tengo archienemigos.Intento ser bastante bueno.

P.- «Nunca olvido los favores y tampoco las traiciones». (El Padrino, su película favorita, dixit). ¿Qué favor y qué traición no ha olvidado?

R.- Me hicieron un gran favor Carmen, que me metió el gusanillo del baloncesto, y Fernando, que me metió en el Tizona, pero también mi familia. No tengo uno, tengo muchos grandes favores que devolver. Una de mis premisas en la vida es intentar ser agradecido porque es de bien nacido serlo. Y traición, aunque siempre digo que no soy rencoroso porque tengo una gran memoria, tampoco tengo tatuada a fuego ninguna. No hay nada con lo que me meta en la cama y le dé vueltas para planear una venganza.

P.- ¿Y qué momento de su vida sí tiene tatuado a fuego?

R.- La muerte de mi abuelo, el nacimiento de mis hijos, mi despedida de Tizona, la primera vez que dirigí un partido...

P.- Su fama de buen anfitrión le persigue. ¿A quién haría su risotto?

R.- Lo de buen anfitrión es porque mi mujer cocina muy bien y a mí me gusta estar siempre muy cerca de los míos y siempre intentamos encontrar un momento para juntarnos con la familia o con los amigos, pero buen cocinero no soy, aunque me esmero. El risotto se me da bien y se lo prepararía a cualquier amigo que tuviera un problema y necesitara mi ayuda.

P.- ¿Cuando el Gafitas se mira en el espejo qué ve?

R.- Veo muchas ganas por disfrutar de la vida y por trabajar. Luego, depende del día, unos veo más dudas, otros, más optimismo.

P.- ¿Y qué le gustaría ver?

R.- Aveces más confianza en mí mismo. Creo que soy trabajador y estoy a gusto conmigo mismo, con mis defectos y virtudes, pero me vendría bien más seguridad.

P.- Su triple en el último segundo...

R.- La llamada de Albano para estar con el CB Miraflores.

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