Caja Rural aumenta un 27% su aportación económica a Atapuerca
Gracias al convenio que vienen realizando desde el año 2008, se destinarán 14.000 euros para financiar trabajos de investigación

María Martinón, Ramón Sobremonte, Laura Martín-Francés y Eudald Carbonell, en la firma del convenio.-RAÚL G. OCHOA
La Fundación Caja Rural Burgos ha destinado 14.000 euros a la Fundación Atapuerca gracias al convenio de colaboración que llevan realizando desde el 2008, y que tiene como objetivo la financiación de becas de trabajos de investigación científica que se desarrollan en los yacimientos. Esto supone un incremento del 27% respecto al ejercicio anterior, debido a que desde la entidad, consideran algo fundamental la investigación y desarrollo.
«Entendemos que la investigación y desarrollo es uno de los elementos mas importantes para el crecimiento futuro de un país. Queremos intentar poner, de alguna manera, nuestro granito de arena», afirmó Ramón Sobremonte, director de Cajaviva Caja Rural, en la firma del acuerdo que se realizó ayer.
Sobremonte aportó varias cifras acerca de la inversión que se ha llevado a cabo en Europa en investigación y desarrollo en los últimos años, indicando que la media en relación al PIB fue del 2,03% en 2014, ultimo año del que se tienen datos estadísticos. Así, desde el 2008 hasta el 2015, el esfuerzo relativo en investigación y desarrollo ha aumentado un 10%, en contra de lo que se pudiera pensar.
El director de la entidad señaló que España está por debajo de la media europea. «Mientras que la UE durante toda la crisis ha incrementado ese esfuerzo relativo, en España lo hemos disminuido. Hemos pasado del 1,32% al 1,23%.». Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el 2008 se invertían casi 15 mil millones en investigación y desarrollo, habiendo caído hasta el 2014 en un 13%, a poco mas de 13 mil millones de euros.
Por otra parte, el numero de investigadores en 2014 era en España de 122.000, frente a los 131.000 que había en 2008. Es decir, casi 9.000 investigadores menos, de los cuales una parte se ha tenido que ir a otros países.
Laura Martín-Francés ha sido la beneficiaria de esta ayuda, que lleva recibiendo por segundo año consecutivo. Su análisis lleva por título ‘Estudio de la proporción de los tejidos dentales de la especie Homo antecessor’, que le podría permitir averiguar a qué especie pertenecen, debido a que el grosor de los tejidos dentales es específico de cada una.
«No solo caracterizaríamos una especie, sino que por su comparación con otros fósiles, lo enmarcaremos con una relación filogenética, es decir, la relación con otras especies».
Martín- Francés indicó que el ADN ha puesto otra vez al Homo antecessor como el posible ancestro, y su investigación «ayudará a aclarar ese mapa europeo».
La doctora afirmó que una gran parte de la muestra está ya completamente escaneada. Ahora tienen que analizarla, un proceso largo y tedioso, «porque son cortes microtomográficos de 0,2 micras y hay que ir seleccionando cada tejido dental». Después se genera un volumen en 3D que permitirá medir el grosor de los tejidos.
El estudio lo realizará en el Centro Nacional De Investigación De La Evolución Humana (Cenieh), y no solo con el Homo antecessor. «Vamos a hacer una comparativa, hay datos que están publicados bibliográficos y otros datos que se sacaran de la Sima de los Huesos y de Gran Dolina, o de otras plataformas que hay virtuales, donde están también los fósiles».