El albergue juvenil vuelve a retrasar su apertura
La dotación no cuenta con una fecha concreta de inicio de actividad

Imagen del albergue municipal.-ISRAEL L. MURILLO
El albergue juvenil ubicado en la calle Miranda, junto a la estación de autobuses, del que el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, aseguró que abriría sus puertas en junio, y que finalmente vio su apertura retrasada unos días hasta la primer semana del mes de julio, vuelve a protagonizar un nuevo aplazamiento. Tal y como aseguran desde la concejalía de Juventud, la dotación no cuenta con una fecha concreta de inicio de la actividad y baraja los últimos días del presente mes o los primeros de agosto para su puesta en marcha.
Cabe recordar que La reforma de este espacio se adjudicó el 3 de febrero de 2015, pero se inició en abril. La obra tenía un plazo de ejecución de 3 meses, por lo que la reforma debería haber finalizado en el mes de julio de 2015, pero la necesidad de realizar una instalación eléctrica, supuso un nuevo aplazamiento en la obra. Así las cosas, la puesta en marcha de esta dotación llega un año de retraso, con anuncios de apertura que han pasado de la Semana Santa del 2015, a inicios de verano de ese mismo año y, posteriormente a antes de que finalizara el 2015.
Antes de que acabara el año, en el mes de octubre, el Consistorio concedía la adjudicatario una prórroga de 5 meses para desarrollar las obras de adaptación del inmueble, que debía finalizar el 22 de octubre. En este sentido, el adjudicatario recordó que «la certificación de la obra se produjo el 29 de febrero» por lo que cumplía el plazo contemplado por dicha prórroga, pero, desde ese momento, el espacio sigue pendiente de su apertura.
Hostel Burgos contará con 120 plazas dispuestas en tres plantas. En la entreplanta habrá tres habitaciones, dos de cuatro plazas y una de seis y también se ubicará en este espacio el comedor y la cocina. En la primera planta, habrá 54 camas en literas que se distribuyen en cinco habitaciones de ocho plazas, dos de seis plazas y una de dos, fundamentalmente para grupos y para compartir, y en la última planta, hay ocho habitaciones de cuatro plazas, un para discapacitados y seis de dos plazas, y un espacio chill out.
Además, contará con un servicio de pequeña cocina no atendida en horarios de comidas y cenas, servicio de lavandería prepago, información turística y cultural, sistema de Internet gratuito por wifi y dos tablets a disposición de los viajeros, alquiler de bicicletas de paseo y un programa de actividades que se gestionará a través del propio albergue o mediante agencias.