El Correo de Burgos

La fiebre Pokémon se propaga en Burgos

El viernes se organizó la primera quedada del juego en la capital burgalesa para capturar estas criaturas fantásticas, a la que acudieron alrededor de 200 personas a lo largo de la tarde

La primera quedada del juego de moda en la capital reunía a todos estos jóvenes este viernes en El Espolón.-@PokemonGO_BUR

La primera quedada del juego de moda en la capital reunía a todos estos jóvenes este viernes en El Espolón.-@PokemonGO_BUR

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JIMENA ESPADA Burgos
Burgos

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Si eres observador te habrás fijado en la gran cantidad de personas que van por la calle sin levantar la vista de sus teléfonos móviles y, seguramente, habrás pensado que estarían respondiendo un mensaje de Whatsapp, actualizando su estado de Facebook o reproduciendo la canción del verano en Spotify. Sin embargo, te acabas de topar con entrenadores Pokémon. Y es que el nuevo juego para móviles Pokémon Go se ha convertido en todo un fenómeno de masas a nivel mundial.

La aplicación debutó en Australia, Estados Unidos y Nueva Zelanda el 6 de julio de 2016 y no llegó a España hasta el día 15 del mismo mes, pero la gran mayoría de jóvenes españoles no tuvieron la suficiente paciencia para esperar a que el juego saliese oficialmente en su país. «Juego desde hace aproximadamente dos semanas, lo descargué a través de un enlace de México», nos confesaba Paula Santamaría, de 20 años.

El juego cuenta ya con más de 30 millones de descargas y unos 35 millones de dólares en ingresos para la empresa creadora, Niantic, según datos de la plataforma SensorTower. Su objetivo es que el jugador recorra la ciudad para que, gracias a la ayuda de un mapa representativo de las calles en el mundo real, pueda hacerse con el mayor número de Pokémon posible y así poder luchar contra otros entrenadores en los diferentes gimnasios a medida que va aumentando de nivel.

Las distintas especies aparecen según las condiciones climáticas, la vegetación o el tipo de suelo de cada zona, por lo que es un juego que obliga al jugador a desplazarse de un lugar a otro si quiere avanzar, una de las principales diferencias con respecto al ‘sedentarismo’ que exigen la mayoría de los videojuegos tradicionales. «Me parece una manera de auto motivarte a salir a la calle, a moverte», nos explicaba Isabel Melero, de 20 años. Aunque esta joven se quejaba de que «los servidores se colapsan demasiado», además del «gran porcentaje» de batería y datos móviles que consume la aplicación.

Otra de las diferencias con respecto a los videojuegos que conocíamos hasta ahora es que se trata de un juego que utiliza la realidad aumentada. Los entrenadores, cuando encuentran un Pokémon, tienen la posibilidad de capturarlo activando la cámara trasera de sus teléfonos, de manera que la criatura aparece como un elemento más del mundo real.

Además, el jugador puede conseguir objetos útiles para capturar Pokémon, así como huevos u otros utensilios de combate en las pokeparadas: puntos distribuidos a lo largo de toda la ciudad y colocados en lugares frecuentados (edificios emblemáticos, localizaciones históricas, museos, establecimientos…). Los entrenadores burgaleses disponen de lugares con predominio de pokeparadas, como por ejemplo a orillas de los ríos Vena y Arlanzón, así como en el Paseo del Espolón, la Catedral o el parque Félix Rodríguez de la Fuente, entre otros muchos sitios.

‘Pokequedadas’

El pasado viernes se organizó la primera quedada del juego en Burgos, promovida a través del perfil de Twitter @PokemonGO_BUR. En ella se dieron cita alrededor de 200 entrenadores de muy diversas edades en el Paseo del Espolón entre las 7 de la tarde y las 10 de la noche y aprovecharon para atraer Pokémon con los cebos para capturarlos. «Pensamos organizar más quedadas de aquí en adelante para seguir promoviendo la comunidad de este juego en nuestra ciudad», nos aseguran los organizadores de la reunión. A través de ese perfil de Twitter los entrenadores burgaleses pueden estar al tanto de la ubicación de pokeparadas, gimnasios y cebos, compartir capturas y enterarse de la organización de quedadas.DAVID PEDROSA / 23 AÑOS

«Es una manera de revivir mi infancia»David es un auténtico fan de Pokémon desde los 10 años. «He llegado al punto de bajar en pijama a la calle por la noche porque había aparecido un Pokémon raro en la calle y andar 100 o 200 metros a la redonda hasta encontrarle», nos confesaba, aunque a la hora de elegir prefiere la versión antigua del juego. «El formato no tiene nada que ver. No tiene la esencia del juego antiguo de Pokémon, no puedes luchar contra otros entrenadores si no es en un gimnasio y no puedes luchar contra Pokémon salvajes. Si consiguen mejorar este formato puede llegar a ser muy bueno, pero de momento me quedo con el primero», añadía. Tanto le gustan los Pokémon que estaría incluso dispuesto a viajar a otra ciudad con el fin de capturar Pokémon especiales: «Van a sacar eventos que sólo van a ser en Madrid para Pokémon legendarios y me gustaría acudir», reconoció el joven.

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