El Correo de Burgos

EMPRESA

El número de afectados por los expedientes de regulación toca fondo

Hasta junio se ha rebajado la cifra de hace un año, ya en niveles previos a la crisis L Lejos de celebrarlo los sindicatos lo achacan a que apenas quedan empresas que puedan plantear estos expedientes

Imagen de archivo de un grupo de trabajadores protestando por ajustes en su fábrica.-ICAL

Imagen de archivo de un grupo de trabajadores protestando por ajustes en su fábrica.-ICAL

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El número de afectados por expedientes de regulación de empleo en Burgos en los primeros seis meses de 2016 ascendía a 488. Se mantiene por tanto la tendencia a la baja constatada ya en 2015, ejercicio que cerró en niveles previos a la crisis económica. En total, entre enero y junio del año en curso se formalizaron 43 ERE, 3 de ellos de extinción de empleo, 30 de suspensión temporal y 10 más de reducción de jornada.

El grueso de afectados se concentra en el tipo de procedimiento mayoritario, que anula el contrato en vigor por un plazo limitado. En ese caso se han encontrado 439 empleados en la primera mitad de 2016, un 31% menos que en el mismo periodo de 2015, cuando la cifra de afectados por expediente de suspensión fue de 644. También desciende el impacto de los ERE de reducción de jornada, que pasan de 28 con 64 trabajadores implicados a 10 con 28 hasta el 30 de junio. Se mantiene sin cambios sin embargo el procedimiento que culmina con el despido de la plantilla, es decir, el ERE de extinción. Al igual que en el primer semestre del año pasado en lo que va de año se han registrado tres casos con más de 20 afectados.

Lejos de celebrar la curva en plena caída que dibuja la estadística los sindicatos insisten en que los números son ‘engañosos’. Y es que según Pablo Dionisio Fraile, portavoz de UGT, la cantidad de afectados por ERE baja porque no queda más remedio pues ya hay pocas empresas que puedan hacer uso de este mecanismo para mantenerse. A las que la norma no se lo permite se suman aquellas empresas que directamente han desaparecido al no poder sostener su actividad y el panorama que dibujan es «tan desolador» que «no permite lecturas positivas», asegura el sindicalista, que lamenta el ritmo de «destrucción» de empresas que se ha alcanzado en la provincia «con efectos muy evidentes», señala, en relación a los datos del paro y sobre todo «a la extrema precariedad del empleo que se crea».

En la misma línea se manifestaba el secretario provincial de Comisiones Obreras, Fidel Velasco, consultado a comienzos de año por la tenencia a la baja de estas cifras. Aseguraba entonces que si bien permitía apreciar cierta estabilidad en sector industrial, que es «el motor económico burgalés», «la cifra de ERE tenía que disminuir porque lo contrario hubiera supuesto una verdadera catástrofe, ya que mantener el ritmo de los años duros significaba cerrar Burgos». Concuerda esta interpretación con la general lanzada por los líderes sindicales nacionales al respecto, que achacan a la destrucción de empleos -bien vía despido, bien mediante jubilaciones en tiempo o anticipadas- durante los años anteriores como el principal motivo de la tranquilidad que aparenta la estadística reciente.

Con todo, tras varios meses con descenso de parados, la provincia cerraba junio con 22.832 personas sin empleo, la cifra más baja de los últimos años. Además, registra la tasa más baja de toda la Comunidad aunque dista, y mucho, de la que ‘lucía’ en los buenos tiempos, cuando acarició el pleno empleo estadístico.

De vuelta a los ERE cabe rescatar el dato anual completo más reciente, el de 2015, que arroja (tal y como ya destacó este periódico al cierre del ejercicio) una situación similar a la de hace ocho años. En concreto, el año pasado se registraron 119 expedientes con 1.219 afectados, siendo el grueso de suspensión temporal de empleo. En 2008, si bien el número de procedimientos fue inferior, con 73 expedientes, los trabajadores involucrados ascendían a 2.124. Así, el dato reciente reduce un 40% el de entonces. Entre ambos media un apogeo inaudito que alcanzó su techo en 2012, con 528 expedientes y 8.950 afectados.

De mantenerse el ritmo del primer semestre de 2016 el año en curso finalizaría con 86 expedientes -aún más que en 2008- y 976 afectados, un 20% menos que en 2015 y un 90% por debajo del dato más elevado al que se llegó hace cuatro años. Así, los ERE van camino de dejar de ocupar titulares y parecen caminar hacia su propia ‘extinción’, de momento, eso sí.

A modo de recordatorio, es preciso indicar que el expediente de regulación de empleo está contemplado en la legislación española como un procedimiento mediante el cual una empresa que pasa por una situación económica comprometida aspira a obtener el permiso de la autoridad laboral competente para suspender temporalmente -de forma total o parcial- o despedir a sus trabajadores. El marco normativa que incluye esta posibilidad garantiza determinados derechos de los afectados.

Las causas que puede alegar un negocio que solicite la aplicación de un ERE son económicas, técnicas, organizativas o de producción, por fuerza mayor o por cambios en la personalidad jurídica del contratante.

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