MIGUEL MALLÉN / PRESIDENTE DEL CONSEJO DE ALUMNOS DE LA UBU
«El mayor logro ha sido colocar a los estudiantes otra vez en el mapa»
Lleva en este organismo desde noviembre de 2015. Echando la vista atrás se siente satisfecho por los logros conseguidos y asegura que le cuesta reconocer a «su Universidad» en ciertos aspectos, de forma positiva, a cómo se la encontró cuando era estudiante

Miguel Mallén, presidente del Consejo de Alumnos de la UBU-ISRAEL L. MURILLO
Cuando Miguel Mallén cumplió 18 años coincidió con las elecciones generales del 2011, y pudo ir a votar por primera vez. El destino hizo que le correspondiera hacerlo en la facultad de Derecho de la Universidad de Burgos (UBU), de la que quedó «prendado» al instante porque le recordaba a Hogwarts, el famoso colegio de magia y hechicería de la saga de Harry Potter. Actualmente cursa el Máster de Acceso a la Abogacía, del cuál le queda solo un semestre para terminarlo -son tres-, y aunque todavía no tiene muy claro en qué le gustaría trabajar, se inclina por el derecho deportivo, uniendo así su dos grandes pasiones. Empezó como delegado de la Facultad en el curso 2014-2015 y fue reelegido al año siguiente. Pero por algunas diferencias con el Consejo de Representantes de Estudiantes, decidió presentarse también a este organismo. Al poco tiempo salió elegido como presidente del Consejo de Alumnos de la UBU (Caubu), asumiendo las tres funciones al mismo tiempo, aunque su intención no era «acapararlo todo». Orgulloso de todo lo que ha conseguido en este tiempo, es consciente de que le queda poco en la UBU y pretende dejar su legado, «mejor a como yo me lo encontré», para que se continúe en la misma línea.
Pregunta.- ¿Por qué se presentó a presidente del Caubu?
Respuesta.-Fue un poco serendipia. Durante mis primeros años de estudiante no me interesaban estos temas. Fue en 4ª cuando un mentor académico que tuve me recomendó que me presentase a delegado de la Facultad, porque son experiencias añadidas que no te da la carrera. De ahí accedí también al Consejo de Representantes de Estudiantes y luego al Caubu.
P.- Por tanto, ¿está asumiendo ahora las tres funciones?
R.-Si, son compatibles, aunque mi intención no era acapararlo todo. Lo que pasa es que dentro de la Facultad hay una bicefalia con dos órganos de representación de estudiantes y cuando salí elegido como delegado de Derecho tuve alguna diferencia con los que estaban en ese momento en el Consejo de Representantes. Como estos cargos tienen la duración de un año me presenté a ambos en el curso 2015-2016 y gané, antes de ser presidente del Caubu. Mi propósito era que se delimitaran las competencias de uno y de otro para que no se repitieran los problemas del curso anterior, y nos pareció una idea interesante.
P.-¿Y cómo las compagina?
R.-Las funciones de delegado y las del Consejo de Representantes son prácticamente las mismas. Ahora me he concentrado principalmente en el Caubu, con independencia de mis obligaciones dentro de la Facultad. Asuntos que hemos conseguido a nivel de Universidad las hemos extrapolado a Derecho. De todas formas cualquier tipo de gestión interna siempre ha habido gente, ademas de mi, dentro de mi Facultad que ya se hacían cargo.
P.-¿Cuáles son las funciones del presidente?
R.-Te diría que sobrevivir (ríe). Todas las que ponen en el reglamento quedan muy bonitas, pero mi principal función este año es la de dar directrices o pautas a los que a partir del próximo año estén en el Caubu, para enseñarles cómo se hacen las cosas bien. Y me he regido por eso desde el principio. Todo lo que se ha hecho he intentado no gestionarlo directamente, sino dar pautas para que otras personas se encarguen de ejecutar y sobre todo de aprender.
P.- ¿Y sus objetivos nada más salir elegido?
R.-Tengo la suerte de ser un alumno con experiencia, y conocía los problemas y cómo solucionarlos. Estaba preocupado por Relaciones Laborales, que era una situación que nos revertía a Derecho en particular. Había que plantear fórmulas alternativas para seguir manteniéndola en la UBU. Otra cuestión era solucionar el tema de las competencias de los dos organismos que hay en la Facultad. También la organización de las fiestas, la ampliación del horario de la biblioteca, el cambio del calendario académico y los programas Erasmus, porque había pocos en algunas carreras y demasiados en otras.
P.- ¿Y cuántos han conseguido?
R.- Hemos modificado el calendario académico, empezamos el 5 de septiembre para el curso 2016-2017 y acabamos en junio, incluyendo los exámenes. Lo hemos adelantado para poder aprovechar mejor el año y hemos establecido unas semanas de preparación de pruebas de evaluación. Son días lectivos sin actividad docente para poder estudiar. Sobre la bicefalia de la que hablaba anteriormente, hemos conseguido un compromiso por parte del rectorado para modificar los estatutos de la Universidad. En septiembre nos dicen algo.
Estamos trabajando en las fiestas, hasta ahora las que se han celebrado han tenido bastante éxito, porque lo hemos planteado como algo más cultural.
P.- ¿Saben los alumnos lo que hace el Caubu?
R.-El mayor logro que hemos conseguido en Caubu este año, y del que me siento mas orgulloso, es haber vuelto a colocar a los estudiantes y/o a la representación estudiantil otra vez en el mapa. En el Caubu pone en los estatutos que somos un órgano consultivo, no tenemos funciones ejecutivas ni poder de decisión. Pero gracias al esfuerzo y a la voluntad que han tenido todos los que han trabajado este año, hemos conseguido que se nos escuche.
P.- ¿Como tiene en cuenta las peticiones de los estudiantes?
R.-La gran suerte que tenemos es que al no ser un órgano jerárquico todos trabajamos por igual, actualmente somos 41 miembros y no tengo que priorizar las peticiones. Todo se hace y se contesta. A lo mejor no es una respuesta inmediata, o no es lo que quieren oír, pero es una respuesta.
P.- ¿Como ve la Universidad ahora?
R.- Con Caubu estamos defendiendo desde el minuto uno la reducción de las tasas universitarias. Digamos que nos faltan los grilletes, las fustas y bolas con cadenas. O bien se opta por la privatización o hay que echar un paso para atrás, porque esto es insostenible.
P.- ¿Y la del futuro?
R.- Espero que de la conciencia que estén tomando ahora, en el futuro llegue ese golpe encima de la mesa.
P.- ¿Y como le gustaría que fuera realmente?
R.- Lo que nos falta es mejorar los canales de comunicación entre alumnos y profesores y dirección de la UBU. Hay que incentivar que los alumnos sean conscientes de hacia donde va el barco en el que han decidido viajar y hay que dejarles que tomen un poco el timón.
P.- ¿Y que hará cuando termine?
R.- En el Caubu acabo en noviembre y mi etapa como representante de estudiantes acaba ahí, no me voy a presentar más. Pero sí que me gustaría seguir vinculado a la Universidad, no se cómo, no lo he pensado todavía. Siempre hay oportunidades y proyectos que hacer. De momento quiero saber quién soy, qué es lo que quiero hacer y después ya veremos qué pasa.