SANIDAD
La sensibilización eleva un 6,76% el reciclaje de fármacos
En Burgos se recogieron una media de 78,23 gramos de envases vacíos o con algún resto de medicamentos en 2015, frente a los 73,32 gramos de 2014

Imagen de un punto Sigre de una farmarcia de la capital.-ISRAEL L. MURILLO
En el año 2015 se recogieron en los distintos puntos de Sigre correspondientes a las 203 farmacias que hay en Burgos, una media de 78,24 gramos por habitante de envases vacíos o con algún resto de medicamentos. Esto supone un incremento del 6,76% respecto al año 2014, en el que la media por habitante anual fue de 73,32 gramos.
Miguel López de Abechuco, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Burgos, asegura que cada vez hay más gente que recicla los medicamentos, bien porque se hayan caducado, bien porque no los utilicen. «La gente está más concienciada, en las farmacias se nos llenan los contenedores a diario», apunta el farmacéutico.
Asimismo, López de Abechuco indica que está acción de llevar los fármacos al punto Sigre ayudan a mantener el medioambiente, ya que pueden ser productos altamente contaminantes. «No se deben de tirar a la basura normal, porque necesitan un procedimiento de reciclaje específico», afirma el presidente del colegio.
En este sentido, incide en que no se pueden reutilizar, debido a que no se tiene una garantía de su manipulación una vez que salen de la farmacia. «No podemos correr riesgos, es un tema muy delicado. Lo mejor es destruirlos adecuadamente para que no contaminen», recalca López de Abechuco.
La recomendación que transmiten desde el colegio farmacéutico es que hay que revisar el botiquín doméstico de forma periódica para retirar aquellos medicamentos que estén caducados, que ya no se utilicen y aquellos envases que se encuentren vacíos o contengan algún resto. Una vez seleccionados se llevan a la farmacia más cercana y se deposita en un punto de recogida Sigre, que normalmente suelen estar a la entrada y son fácilmente reconocibles. «Es muy fácil, no cuesta nada y su beneficio es muy importante», apostilla López de Abechuco.
En cuanto a la fecha de caducidad de los medicamentos, varía dependiendo del tipo, siendo en ocasiones de hasta cinco años. Según el presidente del colegio farmacéutico, la indica el laboratorio cuando supuestamente la efectividad de producto podría variar un 10%, siguiendo presentes el 90% de los principios activos. López de Abechuco recomienda que no se consuman sobrepasada la caducidad aunque insiste en que no hay un problema de toxicidad en la mayoría de los casos. “Normalmente no hay problema, simplemente un poco menos de eficacia”.
Por otra parte, la evolución respecto al gasto de medicamentos en estos últimos años en Burgos no ha variado demasiado, con un aumento del 2% en 2015 respecto a 2014. Los más vendidos con receta son los analgésicos, antipiréticos y los indicados para problemas gástricos y digestivos. Sin embargo, los que son sin receta depende de la temporada. Así, en invierno los más habituales son los anti gripales anti catarrales y para problemas de congestión nasal y en verano pomadas para dolores musculares.