SOCIEDAD
Feliz cumpleaños en Cibeles
Amaya Arzuaga recupera diseños emblemáticos para celebrar sus 20 años en la Fashion Week

Imagen de creaciones de la diseñadora burgalesa en en el desfile de ayer en la Mercedes-Benz Fashion Week .-ICAL
La diseñadora Amaya Arzuaga cumple 20 años en Cibeles y para celebrarlo presentó en esta edición de Mercedes-Benz Fashion Week una colección que recupera algunos de los diseños más representativos de anteriores propuestas de primavera-verano y que conjuga con nuevas piezas que ha creado para esta temporada. Con este trabajo, la lermeña hace un ejercicio de reflexión y presenta un resumen de toda su trayectoria en esta gran cita de la moda, que tiene lugar estos días en Madrid.
La idea surge en una mudanza cuando la firma decide cambiar el lugar donde guardan las colecciones. Al ver los looks que permanecían en el almacén, Arzuaga decidió que sería bueno volver a desfilar con ellos para festejar el aniversario. Muchos volvieron a subir a la pasarela como lo hicieron hace unos años, otros fueron reinterpretados y para dar coherencia a la propuesta escogió nuevas prendas que hacen de hilo conductor en la secuencia.
«Yo misma veo la evolución de mi trabajo y veo que de una forma u otra, hay muchas prendas que son similares y por eso pueden mezclarse en una colección sin que te des cuenta», explica a Ical la modista. Y es que a pesar de los cambios de tendencias, hay elementos que Amaya mantiene con el paso de los años como algunos volúmenes, el uso mayoritario del blanco y el negro o la combinación de tejidos tecnológicos con otros más clásicos.
En cuestión de tejidos, volvió a la pasarela madrileña con prendas elaboradas con crepe y gazar de seda junto a materiales como el plástico. También utiliza punto muy fino y tul para crear volúmenes y dar forma a la silueta. Sin embargo, recurre a otros más pesados como la piel y el cuero espejo en los adornos. Y en lo que respecta a la paleta de colores no falta la dicotomía del blanco y el negro que abre paso a algunas prendas en coral, amarillo, azul, verde y rosa palo.
No sin dificultades, de entre todas las prendas que ha recuperado escogió como favorita el que denomina el abrigo de verano. Bromea diciendo que «es un concepto muy burgalés» y explica que «lo hemos adaptado para la noche dándole al tejido una textura foamizada que le da un volumen muy bonito».
Sirve de ayuda para este trabajo que en cuestión de moda «todo vuelve», de manera que «ves prendas de hace 15 años y no te lo crees pero también pasa al revés». Sin embargo, como en cualquier mirada al pasado hay cosas de las que uno se siente más orgulloso y otras de las que no tanto. Por ello entre risas, Amaya reconoce que «he visto cosas y he dicho, ¿cómo pude hacer eso?».
Su sueño
Tras participar en la pasarela durante dos décadas, la diseñadora lermeña se siente en Cibeles «como en casa». Admite que a esta cita «le falta un poquito de internacionalización» pero agradece que poco a poco se vaya avanzando en este aspecto. Por otra parte, considera «muy importante» que se produzca ese relevo generacional que comienza a verse porque «hay que dar un espacio a la gente joven que viene con ideas más frescas».
Por su parte, aunque continuará creando sus propias colecciones se abre camino en otros terrenos más alejados de la moda. En estos momentos está diseñando una sala de catas, una mesa y un restaurante. No obstante asegura que lo que más le gusta es el diseño industrial aunque confiesa que ni se lo plantea porque no es lo suyo. Así, reconoce que le gusta el diseño «de cualquier cosa» y que se encuentra «muy ilusionada» con estos nuevos proyectos.